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Recortad ya, benditos, recortad
| | Jose Maria Barrionuevo Gil. 07.05.16 | |  Todas las personas sabemos que el arte de cortar viene de antiguo. Así se ha hablado con gracia de cortar un traje o de cortar por lo sano. Las tijeras, que entre otras cosas nos enseñan desde siempre y nos dan ejemplo en el arte de colaborar y de tirar por la calle de en medio (y de forma muy virtuosa), ya están preparando y afilando sus fauces para entrar a saco por los inútiles despilfarros de las campañas electorales. Ya estamos casi en campaña. El terreno se nos presenta abierto, sin más limites que el cielo que obliga a contar con las verdades de cada uno, con las promesas de todos y con la vesania de aquellos que tienen más que perder que nadie. Recortad ya, benditos, recortad. No os distraigáis lo más mínimo y hacedlo pronto, porque vuestros ilustres dedos os pueden crecer como las narices y quedarse heridos por algún que otro tijeretazo. Las tijeras son dóciles, pero las manos recortadoras pueden ser indisciplinadas y llevaros por la peor senda de “cortar el trigo y la cizaña”. Recortad ya, benditos, recortad. Se acabaron las subvenciones a los mítines, a los viajes “de gorra” para los eventos electorales, al despilfarro de carteles, al hipercultivo de los “ego”, al indiscriminado y generalizado fotoshop nacional, a la contaminación acústica causada por los estertores de los vacuos mantras que quieren alojarse en la oquedad de las cabezas inocentes, a la tediosa vibración de tanto himno partidista... | Recortad ya, benditos, recortad. Que los ociosos buzones sigan el sueño plácido del paro del sector. Que no haya sobres; tampoco con campaña electoral. Que la publicidad de mano no fluya, para que los árboles no les teman a las campañas electorales y puedan darnos sombra, aunque no nos concedan muchas nuevas esperanzas. Recortad ya, benditos, recortad. Nos ahorraremos los dribles que nos quieran dar gato por liebre, mordaza por seguridad, luto por seriedad, miedos por esperanzas, huracanes por brisas , trabajo por empleo, miseria por asistencia, futuribles por hemerotecas, botas de siete leguas con chinorros de Sísifo por el asalto a los cielos. Recortad ya, benditos, recortad. Que no se nos adelante el amanecer de España, cuando, como en la película “Amanece, que no es poco”, nos convoquen a unas elecciones exprés sin fanfarrias ni farándulas y “vamos ya a las urnas, que nos conocemos todos” o que ni falta que hace, porque las listas son cerradas (incluso de mollera), porque los perfiles se desdibujan por las rémoras políticas que arrastran de sus incondicionales débitos de transparencia y ética política. Recortad ya, benditos, recortad. Que ya es hora de que uséis sólo la televisión española, pública, que os pagamos de antemano y sin hipotecas. Os la ponemos a vuestra disposición, libre de gastos de envío y de reembolsos, sin sobres sospechosos. Ahora tenéis tiempo para poneros de acuerdo en cómo se distribuyen los tiempos y los espacios televisivos de la campaña electoral, porque no son ni eternidades ni utopías. Jugad limpiamente, como si no hubiera árbitro, porque la honestidad ha tenido el valor de salir a la calle, porque ha cambiado el tiempo y brilla la luz sobre los tejados de las mentes y de las cosas que nos traemos entre manos y, sobre todo, porque se trata de manos amigas, que barajan las cartas, porque son más cartas de amor que cartas de pendencias. Los amigos del plasma, llevarán ventaja, porque de sobra conocen el terreno y a los periodistas no habrá que decirles que le digan al señor del plasma que les envíe el vídeo a la redacción, como debían haber hecho entonces, porque no querían asumir que habían hecho un inútil viaje despilfarrador en balde. Que todo el gasto electoral sea solo el imprescindible, de papeletas y sobres en los colegios electorales, de montajes de mesas y de designación y reuniones de miembros para las mesas electorales y pare usted de contar y déjese de cuentos. El pueblo no es tonto ni tiene ganas de que lo tomen por tal. Recortad ya, benditos, recortad. josemª |
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