
El Gobierno chino debe derogar una nueva ley dirigida a asfixiar aún más a la sociedad civil. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional hoy.
La Asamblea Nacional Popular china ha aprobado hoy 28 de abril una ley con serias lagunas jurídicas que rige las ONG extranjeras y sus organizaciones asociadas nacionales. Esta nueva ley tendrá graves consecuencias para la libertad de expresión, reunión pacífica y asociación, ya de por sí seriamente limitada en virtud de las leyes y políticas existentes.
“Las autoridades –en especial, la policía– gozarán de poderes prácticamente ilimitados para emprender acciones contra ONG, restringir sus actividades y, en última instancia, sofocar a la sociedad civil”, ha manifestado William Nee, investigador de Amnistía Internacional sobre China.
"La ley constituye una amenaza muy real para la labor legítima de las ONG independientes y debe ser derogada de inmediato".