Nuestra sorpresa, ha sido mayúscula, ya no sólo en el seno del equipo, del club y por supuesto en el centro penitenciario al leer, lo publicado, máxime cuando resulta que no es cierto y desde nuestro modesto club, ilustre no lo sé, aunque sí llevamos compitiendo y formando a muchos chavales de nuestra localidad y ayudando, mediante el deporte, a muchos internos en su proceso de reinserción social a la sociedad, desde el año 1992, en la modalidad de fútbol-sala.
Tengo y debo, la obligación de desmentir de forma categórica y rotunda, que lo escrito por este señor, no se ajusta para nada a la realidad y que ha faltado a la verdad. La gente que nos conoce, en el día a día, cuando desarrollamos nuestra actividad deportiva en el pabellón municipal o allí donde vamos y así se refleja año tras año, sabe que la ausencia de problemas y la convivencia cívica y responsable, son las premisas fundamentales en las que nos movemos, ya que no podría ser de otra forma, al ser el ejemplo para todos los jugadores que tenemos en las categorías base del club.
Tras cotejar y pedir las oportunas explicaciones, a todas las personas que ayer, día 15 de marzo, participamos en el entrenamiento, (técnicos, jugadores, jefe de material), el Sr. Carmona, sólo entabló conversación directa, de forma muy breve, en el pasillo frente a la puerta del vestuario nº 2, con uno de los jugadores del equipo, que concretamente fue Lucas Iglesias Bauer, cordial y educado dónde los haya, el cual saluda a un amigo de él que juega en el equipo de baloncesto de la localidad (Dani “El Grande”), el cual hablaba con este señor, aunque también se encontraba allí, Francisco José Albert Martín, auxiliar técnico, el cual también escuchó la conversación.
En ningún momento, nadie del resto de personas que allí estábamos en los que me incluyo, entablamos conversación alguna directa o indirectamente, y es más la mayor parte de nosotros, incluido un servidor, que estuve allí hasta que salió el último jugador, desconocemos el hecho y la conversación e incluso ni vemos a este señor, que jamás entró en la caseta, ni solicitó el uso de la misma, ya que si así hubiese sido, tenga por seguro, que usted no hubiese tenido ningún problema para el uso de lo que hubiese necesitado, es más con toda seguridad, el operario de la instalación Sr. Juanjo, le habría facilitado el acceso al vestuario nº1, con servicio adaptado para minusválidos también. Pero en cualquier caso, nadie, absolutamente nadie, de los “descerebrados”, que allí nos encontrábamos, hicimos mofa alguna sobre, la falta física de este señor, ya que nunca lo he consentido y nunca lo consentiré.
El Sr. Carmona, preguntó a Lucas, sobre quién había dado la llave para el vestuario y que en cualquier caso, el equipo no tenía la culpa de ello, a lo que Lucas responde que ese tema debía hablarlo con el entrenador. Entonces la reflexión que nos hacemos es la siguiente: ¿Qué le impidió entrar al baño?. En primer lugar, Sr. Carmona, por lo que ya sé y por supuesto, con todos mis respetos, hacia su minusvalía, faltaría más, pensé esta mañana cuando, me entero de la noticia, que se hablaba de una persona en silla de ruedas o algo en esa línea, cuando la realidad, es que usted se asiste de una muleta, lo cual no le impide desplazarse.
Por otro lado, el hecho de estar en la caseta por parte del equipo, no obedece a nada en especial y mucho menos, para fastidiar a nadie. Puede obedecer, a razones como que es el que tiene más perchas, lo cual viene muy bien porque siempre somos muchos, al igual que un banco más, porque dispone de una pizarra táctica de grandes dimensiones, la cual es utilizada en los entrenamientos, por superstición, o por rutina simplemente, desde hace ya muchos años, lo cual jamás ha implicado que cuando ese vestuario ha sido necesario para otras actividades o uso, que la Delegación de Deportes ha considerado oportunas, no se hayan usado para ello.
De la misma forma hay que entender, que en infinidad de ocasiones, sobre todo en horarios de máximo uso de la instalación o en competiciones federadas en las que hemos coincidido varios equipos y árbitros, en campeonatos oficiales o en otro tipo de eventos, los vestuarios se han asignados con total indiferencia y ocupados por personas no minusválidas, porque los vestuarios 1 y 2, no son de uso exclusivos para minusválidos, sino que tienen los servicios adaptados, que es distinto ya que, en caso contrario tendrían que estar totalmente cerrados, siendo eso ahora mismo con la gran demanda de actividad deportiva que existe en el pueblo, un lujo. Sin ir más lejos, es el mismo caso, que ocurre con los vestuarios de la nueva piscina municipal, que están adaptados para minusválidos, pero el usuario, no impedido, también lo puede usar.
Quiero volver a insistir, en que no entendemos, su objetivo, que jamás nadie relacionado con el equipo, se mofó de usted y lo que considero más grave, son las acusaciones y mentiras que ha vertido, en contra del club. Le invito, por un lado, a que cuando lo desee, ya que nos encontrará normalmente, practicando nuestro deporte, Martes y Jueves, señale a la/s persona/s que supuestamente se mofaron de usted, y que de ser cierto, lo cual le repito, nunca ocurrió, serían sancionadas, pero por otro lado, apelo a su dignidad para reconocer su salida de tono y pida las correspondientes excusas, por su comportamiento.
Un saludo, Antonio Sánchez Gómez. |