Por Adriana Ruiz. El linimento oleocalcáreo es una emulsión cuya receta nos llega de la antigüedad.Tradicionalmente se hacía con aceite de oliva y agua de cal. Debido a su composición, evita la proliferación de hongos y bacterias, por lo que se utilizó desde la Edad Media como prevención de la dermatitis del pañal, de la costra láctea, y como tratamiento de elección en las quemaduras. Seguramente fue empleado ampliamente, pues es fácil averiguar las bondades de este preparado en cuanto comenzamos a utilizarlo.
De entre sus múltiples beneficios y usos, cabe destacar los siguientes:
• Resulta muy útil como desmaquillante y si nos damos un masaje con él limpia en profundidad la piel y atenúa las arrugas. Efecto que notamos al levantarnos por las mañanas.
• Es una bendición para el alivio de las quemaduras de todo tipo, previniendo que se infecten y acelerando su curación y es de gran utilidad en las manchas solares que presentan alteraciones benignas.
• Su uso como aceite de baño elimina de la piel las pequeñas verrugas y es una ayuda inestimable en casos de prurito vaginal. Muchos tratamientos agresivos para la candidiasis se evitarían si en las primeras fases de su manifestación, utilizáramos el linimento olecalcáreo.
• Aplicado tras la depilación con cera caliente o fría, evitará posteriormente la inflamación y formación de comedones.
• Previene la formación de escaras en personas inmoviliazadas.
• Así mismo, es de gran utilidad en el tratamiento de la caspa, poniéndolo en el cuero cabelludo una hora antes de lavarse la cabeza y muy efectivo en la psoriasis.