Los ejercicios de la clase de educación física son
movimientos seleccionados pedagógicamente, que influyen de manera
positiva en el desarrollo de las capacidades físicas, en el dominio de
las habilidades motrices, en la aplicación de los elementos técnicos
deportivos y en el desarrollo de esferas importantes de la
personalidad.
Desde que éramos pequeños todos recordamos las
clases de “Gimnasia” como una hora de placer donde corríamos,
saltábamos, dábamos vueltas, jugábamos a matar con los compañeros o nos
pasábamos la pelota en mil divertidos juegos que proponía el maestro.
Pues bien, todos estos gestos que realizábamos no se hacían al azar,
sino que tenían una planificación; esa planificación tenía como
objetivo el desarrollo de los elementos psicomotores básicos que son
los desplazamientos, saltos, giros, lanzamientos y recepciones.
Quién
no recuerda el haber jugado al mate, a la olla, al sota- caballo y rey,
al tejo, a la caballería, al hombre negro, a la mancha… y a mil juegos
más que nos ocupaban la hora entera de clase. Pues bien, estos juegos
no tenían el objetivo simple de entretener al niño durante una hora, lo
que pretendían era que el niño tuviera un bagaje gestual y psicomotriz
lo suficientemente amplio como para que al llegar a la enseñanza
secundaria estuviera totalmente desarrollado en todos sus aspectos.
¿Qué
ocurre en la actualidad? Todo lo contrario, estamos acostumbrados cada
vez más a ver profesores que utilizan deportes como arma para sus
clases de educación física. ¿Quién no ha pasado alguna vez por el patio
de algún colegio y se ha encontrado a los niños jugando al fútbol y a
las niñas a la pelota? Si nos ponemos a indagar en el currículum de
educación física, en la enseñanza primaria en ningún momento se habla
de “deporte”, se habla de alcanzar gestos deportivos y patrones de
movimiento lo más parecidos a estos con el fin de que el niño tenga un
amplio abanico de movimientos comunes a todos los deportes que existen.
Por eso en dicho currículum de habla de pre-deporte y no es mas que uno
de los subcontenido de los 3 que posee la educación física.
La
EF consta de 3 bloques de contenidos bien diferenciados: El
conocimiento y desarrollo corporal, La expresión corporal y el juego,
resalto éste último porque ocupan un lugar preponderante por su gran
valor psicológico, biológico y pedagógico, lo que hace que se
conviertan en un medio necesario para el desarrollo integral de los
niños. Mediante los juegos podemos contribuir al desarrollo de
diferentes procesos psíquicos: cognitivos (sensaciones, percepciones,
pensamiento, lenguaje, memoria, atención, etc.) afectivos (emociones y
sentimientos) y volitivos (valor, decisión, perseverancia, iniciativa,
independencia, dominio, etc.). Desde el punto de vista biológico,
los juegos de movimiento actúan sobre el cuerpo en su conjunto, es
decir, ayudan al desarrollo del sistema óseo, trabajan gran cantidad de
grupos musculares, incrementan el metabolismo en el organismo, etc.
Combinándolos inteligentemente se evita el ejercicio unilateral y se
logra una influencia sobre la constitución en general. Y lo que
quizá sea más importante, también nos permiten desarrollar rasgos
educativos como la disciplina, responsabilidad, trabajo en equipo y
ayuda mutua, cosa que no nos da ningún deporte en la actualidad.
Trabajando el fútbol en sí dentro de nuestras clases cometemos muchos
errores como son: • Fomentar la agresividad en los alumnos por el alto contenido de contacto físico que existe. •
Fomentar el deporte de competición cuando debería ser todo lo
contrario. La competición y la educación no hablan el mismo idioma •
Como educadores no queremos formar grandes atletas ni deportistas de
élite, sino personas desarrolladas con total plenitud en todos los
aspectos, social, moral y motor. • Es un deporte altamente sexista y discriminatorio. • En la escuela no se debe trabajar el Fútbol, sino el pre-fútbol, y solo durante un periodo del año. Y
por último quiero destacar el alto nivel de sexismo y segregación que
encontramos en nuestras clases de hoy en día. No podemos jugar con
niños y niñas a deportes en los que la competición y el contacto físico
es inevitable, puesto que éstas últimas están en riesgo constante no
debido a su fragilidad, sino simplemente porque hay partes del cuerpo
de la mujer que son más frágiles que el cuerpo de los hombres. No es
por otra cosa que las niñas no quieran jugar al fútbol en los colegios,
no es porque no sepan, ni no les guste, ni nada por el estilo, es
únicamente porque no quieren jugar con los niños por lo brutos que son.
Por eso vuelvo a reiterar que el juego debe ser la base fundamental de
la educación física y que no pretendamos formar a adultos en miniatura
porque los niños son niños y solo quieren jugar, no competir.
Debemos olvidarnos de la imagen típica del antiguo maestro de
educación física con sus zapatillas nike último modelo totalmente
estratosféricas y el polo adidas con el chándal reebok subido por la
axila y optar más por la imagen de un maestro que sabe lo que quiere y
que busca sobre todo el desarrollo integro del niño y el camino de la
educación en las aulas.
Francisco José Mora Farfán Maestro de Educación Física y Jefe de estudios del colegio Los almendros (El secadero) Jefe de prensa de la A.D. Triatlón Alhaurin
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