
Este pasado 2015, 6 millones de personas eligieron la costa del Sol como destino para sus vacaciones, pero sus motivos para visitarnos han cambiado a lo largo de estos últimos años.
Años atrás, los reclamos turísticos habían sido básicamente el buen tiempo, las playas y los precios con respectos a sus países de orígenes. Pero esto ha cambiado en apenas un lustro, actualmente el 30 % de los turistas que visitan la Costa del Sol, lo hacen por motivos culturales, gastronómicos o enológicos.
Existen muchos factores para que se haya producido este cambio, como son el desarrollo de un programa cultural, fomentando por los Museos Picasso y Thyssen o el hecho de ser una de las ciudades que mejor combinan la variedad de restaurantes con estrellas Michelin y algunas de las bodegas más afamadas en Europa. Las cuales destacan por su singular proceso de elaboración del vino, muy admirados en todo el mundo como recientemente ocurrió en el XIII edición de los Premios Internacionales del Vino Cuvée.