
Cómo explicar a un niño nativo digital la infancia de ayer. Debe resultar complicado hacerle entender que antaño se utilizaba una herramienta que nada tenía que envidiar a internet o a la televisión: la imaginación. Un túnel que te permite avanzar y retroceder en el tiempo; que sirve para viajar a realidades fantásticas y que te ayuda a ver las cosas en color cuando la vida te la pintan en blanco y negro. Este poderoso fenómeno mental nos libera de lo terrenal y nos aúpa hacia nuestros sueños.
Yo les diría a los niños de ahora que si hay algo que deseen con todas sus fuerzas pero que no pueden tener, que se atrevan a imaginarlo. Que inventen y creen mundos y realidades paralelas sin esperar a que el mercado saque a la venta un nuevo videojuego o películas en seis dimensiones. Porque no hay tecnología que pueda hacer de un palo de una escoba un caballo o de una caja de cartón una casa de muñecas.