Alcaldes, concejales y arquitectos, cada uno chupando del bote de todos
En Villajoyosa hay quien quiere construir, 35.000 casas, que hace intuir que el gobierno local, pensando en su gente, ve la natalidad en fase creciente.
En Oropesa, Castellón, pasa más de lo mismo, 48.000 viviendas para gente sin piso. Para una ciudad de 10.000 habitantes me suena a mí que estos farsantes están pensando sólo en llenar los bolsillos, porque no veo yo a tantos chiquillos.
En Torrevieja el alcalde hizo buena venta, en 900 millones ha subido su cuenta, y como faltan casas para los turistas, (aunque hay miles en venta con buena vista) van a urbanizar dos millones de metros, en vez de bastón este quiere un cetro.
En Chiclana, Cádiz, si quieres una casa, compra ladrillos y encarga la masa. No les importa si no tienes permiso, han hecho 5.000 haciendo caso omiso.
En Andratx también la cosa se refleja, más de lo mismo y el alcalde tras rejas.
En Elche el alcalde cuida de los suyos, diez millones para la familia de este cazurro.
En Catral la familia también predomina, 1.300 casas hechas por primos y primas.
Pero no hay muchos más casos así, sólo Alhaurín, Gondomar, Parcent y Tibi. Que no crea nadie que se amontonan casos como Orxeta, Relleu, Monóvar y Jijona.
Sólo son excepciones en una tierra honrada, y tan sólo ocurre en toda comarca con vistas al mar, donde creen estos burros que la mitad de Europa vendrá con los duros a jugar al golf y comprar una casa para que el alcalde y amigos se lleven la pasta.
Pero no se dan cuenta estos aficionados al robo, que el alemán o inglés no es tonto del todo, y al ver la mierda que aquí está pasando, cogen sus duros y en Bulgaria van comprando.
Añadir a esto que el suministro de agua ni para las casas que ya hay les basta. Mil campos de golf no quieren dejar en una tierra tan seca que ni hay para regar.
El nuevo deporte es de estos forajidos que esperan en mayo ser re-elegidos.
Si la gente vota a estos hijos de puta España seguirá esta maldita ruta hacia desertización y destrucción de lo poco que queda en esta nación, del patrimonio natural que hemos legado, y que pronto será sólo un recuerdo del pasado.
A.R.L.
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