
¿Por qué? Porque, al día siguiente, nuestros gobiernos se reunirán para llegar por fin a un acuerdo que nos saque de esta trayectoria que nos lleva directos hacia una catástrofe planetaria.
A lo largo de la historia, las marchas han demostrado que pueden cambiar el rumbo de los acontecimientos. La de Martin Luther King en Washington sentó las bases para el fin de la segregación racial, y la marcha de la sal de Gandhi hizo ver a Gran Bretaña que los días del colonialismo habían terminado. Hoy, esta marcha mundial podría ser la protesta de nuestra era, la que asegurará la supervivencia de nuestra especie.
Nuestro movimiento lleva ocho años preparándose para esto. Estamos listos. Lo que cada uno de nosotros debe hacer ahora es participar. Haz clic para saber más sobre el evento más cercano y comparte esta invitación con todos tus amigos y familiares: