logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com
El tema de la conciliación
Jose Maria Barrionuevo Gil. 02.11.15 
Llevamos unos meses, solamente desde las elecciones de mayo (para ser más concretos), que no levantamos cabeza, sin que no se nos esté haciendo (por activa y por pasiva) campaña electoral. Si el personal de la política, sobre todo el amo, nos hace balance, nos zumba campaña electoral; si habla de los demás, nos alecciona con su  magistral campaña electoral; si se refiere al innombrable (Bárcenas), la campaña preelectoral adquiere colores espesos para tapar la corrupción; si nos habla de su Cataluña, despliega la bandera de su unidad (no siempre didáctica ni verdadera) con su electoralismo sui generis...  Y siempre, todo el personal haciendo publicidad y propaganda por los cuatro costados, con un coste social que nos hace sentirnos, más que informados, sitiados.
La última joya de estos días ha sido el tema de la conciliación. No hablamos de la conciliación bancaria, que es una comparación que se hace entre los apuntes contables que lleva una empresa o cliente de su cuenta corriente (o cuenta de bancos) y los ajustes que el propio banco realiza sobre la misma cuenta. Ahora lo que viene a cuento, y nunca mejor dicho, es el cuento de la conciliación familiar, porque es una baza electoral, que da por supuesto que todos los españolitos gozan de un trabajo, y además, de un trabajo digno, porque están mimados por el gobierno de los tres millones de empleos prometidos, hace unos cuatro años (Pons).
Se nos habla (no lo hablamos nosotros) de la conciliación familiar con el trabajo de cada uno. Repetimos, por si a algún político no se ha enterado todavía, que no todos los españoles tienen trabajo, mejor dicho, empleo. Y es la Ministra, del Ministerio de Empleo, la que nos habla con toda la alegría del mundo, concentrada en un solo gesto o espasmo de almibarada alegría, de la conciliación familiar.
    Vayamos por partes, porque  dicho de una estacada, como suelen hacer nuestros padres y madres de la Patria, parece que nos deja con poco aire para respirar por la cantidad de cortinas de humo y con pocas neuronas disponibles y dispuestas a digerir tan alegóricos mensajes.
    La conciliación familiar con el trabajo y empleo es un deseo de esta atomizada sociedad moderna que quiere que los trabajadores y trabajadoras puedan dedicar tiempo de ocio a su prole para que la base de la sociedad, que es la familia, tenga una vida compartida, una vida jalonada de presencias amigables en su seno. Sin embargo,  no es así cómo se está organizando la sociedad, pues los miembros de una familia crecen viviendo en y con unas ausencias que nos resultan demasiado palpables y dolorosas. La verdad es que los WhatsApp no nos sirven de gran consuelo.
    Sabemos que el trabajo y empleo, que se ha precarizado, es  un cajón de sastre donde cabe una parte importante de la conciliación, porque un trabajo por horas, o por pocas horas, si este tiempo de trabajo, además, el solito se lleva por delante las únicas horas posibles de conciliación familiar, no se ha arreglado nada.
    Esta sociedad que se ha construido la movilidad laboral, como un baluarte o un arbotante laboral, para el solo beneficio de los que se adueñan de todo el edificio construido por todas las plusvalías habidas y por haber, ha dejado completamente en ayunas a la mismísima conciliación familiar.
    La emigración y la inmigración van echando la oscuridad de la noche sobre “la devanadera machadiana” de un viaje en tren, o en barco o en avión o en patera, sobre la conciliación familiar que se queda a oscuras por demasiado tiempo. Es el túnel de nunca acabar.
    La explotación horaria del empleo, a base de horas extras sin pagar, que suponen un arancel para no perder el empleo (o tampoco), pesa demasiado sobre los hombros de las familias, que viven con carencias afectivas por mor de ausencias, casi institucionalizadas, que a la larga podrán aflorar en relaciones sociales tóxicas difíciles de subsanar.
    Podríamos seguir con esta letanía de despropósitos sociales y laborales sin poder contestar, ni siquiera automáticamente, con un mantra que se hace casi infinito y que llenaría la boca, al menos, de plegarias.
    Nos está quedando meridianamente claro que, con tantas medidas y promesas inertes, la conciliación familiar solo se la podrán permitir las familias que tienen a todos sus miembros en el paro.

josemª
Esta noticia ha recibido 1803 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

15963971
visitas desde nov. 1998