“El rayo que no cesa” y “el trueno horrendo que en fragor revienta” y el ave Fénix que de sus cenizas renace (sin esperar quinientos años) y “el agua pasada que no mueve molino” nos han visitado en estos días con su “sonrisa ancha” pero sin “lluvia en el pelo”, sin “la calle mojada”, a palo seco, como una embajada del Tío Sam. Pero “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”, ¿o sí? Ante el rayo que nos ciega y el trueno que nos retumba y las cenizas que nos salpican en las sienes y el agua que nos inunda, inútil y destructora, nosotros, que no somos los mismos, hemos tenido que rememorar las quemas de brujas en España, en “la pérfida Albión” y en... Nosotros nos hemos estremecido, hemos dado gracias al cielo por cogernos civilizados y hasta confesados. Y precisamente en estos días tristes del triste septiembre, como “La playa” de Marie Laforêt, nos ha vuelto el fantasma del bombardeo del Palacio de la Moneda (moneta=avisada) de Santiago de Chile para derrocar al “brujo” presidente, para algunos, por ser comunista. Y como dice el refrán:”el que avisa no es traidor”, nos pueden preparar el cuerpo en cualquier latitud de este pequeño cosmos (=orden) tan desordenado como es España. Pensamos que, aquí, una persona caza-talentos no debe mirar tan atrás, sino para adelante. |
Sí, nosotros, los de ahora, hemos podido escuchar que la alcaldesa Carmena era comunista. Sí, y precisamente, en esta España, donde hay políticos profesionales que van ya por el cuarto partido. Sí, y precisamente, cuando en las filas del PP también hay antiguos comunistas, porque las hemerotecas no engañan, si sabemos que lo dicho y lo hecho coinciden. Aunque todos sabemos que “del dicho al hecho va un gran trecho”, hay quien trota y treta revelando santamente el pasado de la alcaldesa de Madrid. Volvemos, por lo menos, al ojeo, si no a la caza de brujas, aunque ya no crepiten las hogueras. Porque los comunistas, que fueron, y que están en el PP son unos santos redimidos por la santa, santa política trivial de siempre. Alguno, incluso, ha expresado su saber y convicción de haber abandonado el comunismo, cuando estudió Economía; lo que pasa es que en Economía hay tantas corrientes que estamos expuestos a más de una ventolera. Es más, como en Economía también se estudia Estadistica, todos sabemos que Estadística viene de Estado, por lo que podemos considerarla una servidumbre más, que muchas veces opera por imperativo estatal. “Hay de todo en la viña del Señor” PP. Si ojeamos el libro de Antonio Ramos Espejo y otros: “Crónica de un sueño”, podemos constatar que en la 'Coreografía revolucionaria' (Pág. 40) se nos recuerda: “Y está también...'Bandera Roja' con Roberto Rivas, camarada de la madrileña Pilar del Castillo, que sería -cómo pasa el tiempo y pasan las posiciones- ministra de Educación y Ciencia en el Gobierno de la derecha de José María Aznar, como la malagueña Celia Villalobos, ministra de Sanidad, e igualmente de la izquierdísima -como otras minoritarias formaciones y plataformas- entre las que se encontraba la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT)”. Claro que de aventuras y andanzas pretéritas, al igual que “de sabios, poetas y locos todos tenemos un poco”. El problema está en el pretérito perfecto, el que cabalga solamente de ayer a hoy, cuando una Presidenta del Congreso, en funciones, atiende sus labores del juego virtual 'Frozen Free Fall'. No estaría de más que los políticos, que parecen adornar el jardín patrio, se nos dedicaran a propuestas más beneficiosas para la comunidad y los ayuntamientos en general y de Madrid en particular. Los prejuicios y las etiquetas no nos cuadran, cuando el hacer de las personas en general y de los políticos en particular es poliédrico, multifactorial y dinámico. No se trata de etiquetas, que siempre están pegadas a la botella, pero tan estáticas que ni lo prueban. ¡Qué trivialidad! También sería saludable que todos hiciéramos un brindis para que nos dejen tranquilos con la manida cantinela de la lista más votada, ya que democráticamente es el reducto significativo de que la ciudadanía, a pesar de la ley electoral que tenemos, está diciendo claramente quién no quiere que los gobierne de ninguna de las maneras. Además, si a los que votando se les nota en sus opciones quién no quiere que los gobierne, se les une los que se abstienen, porque tampoco quieren que los gobierne los de la lista más votada, ya ni lo contamos, porque la cifra de apoyo ciudadano de la lista más votada queda para el arrastre. josemª
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