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Encuentros para echar las bases del post-capitalismo | | Jose Maria Barrionuevo Gil. 21.08.15 | | Sin duda, la constatación de partida ya no está por demostrar : una ideología, el capitalismo, se ha impuesto poco a poco, durante el tanscurso de los dos últimos siglos de historia, como « universal », una « ley natural » fundada en la competición generalizada, la fascinación tecnológica, la racionalización instrumental de todas las actividades humanas, la mercantilizacón extendida a todas las formas de lo viviente e incluso al propio planeta, por la única « valorización de la valor »… La alienación y la réificación del indivíduo, el crecimiento económico erigido en dogma ciego, el productivismo descabellado, participan en la destrucción de la diversidad de las culturas humanas así como la de los ecosistemas naturales. Esta ideología respaldada en los Estados niveladores (Etados-nación, Etats-empresas, etc...), parece haber invadido las esferas más íntimas del ser social, fagocitado y secuestrado, para su propio provecho, toda la creatividad y toda la capacidad de adaptación colectiva. | Esta constatación – toscamente esbozada - una vez admitida, lejos de llevarnos a la desesperación y a la inhibición de la acción, nos permite, en primer lugar, llevar una mirada lúcida sobre las formas de cambio político escenificadas por los poderes públicos, y reconocer que siempre acaban por reforzar las lógicas de predación capitalistas.
En cambio, si desplazamos nuestra atención hacía los márgenes de las zonas « peatonales » capitalistas, podemos ver como se multiplican unas auténticas oposiciones, gérmenes « vitales » de resistencia y experimentación que nos brindan unas bases de reflexión y de acción más prometedoras. Ya sea por necesidad de supervivencia, de resistencia a la destrucción de estructuras (naturales o sociales) constitutivas de la existencia colectiva y/o, por rechazo más explícito de todas formas de violencia y dominación (patriarcado, etnocentrismo, asalariado, valorización económica de los ecosistemas, ect.), están naciendo valiosas formas de autogestión generalizada. Autogestión organizada, por ejemplo, sobre unas bases neo-tradicionales como en Chiapas, o bien inventando nuevas formas políticas como el Confederalismo Democrático en el Rojava kurdo – para detenernos en los ejemplos más conocidos.
Además, en el propio seno del capitalismo (cada vez menos) triunfante, asistimos a la emergencia de nuevas formas de insumisión a las lógicas dominantes, que escapan a las formas políticas y sociales tradicionales (partidos, sindicatos, etc.). De hecho está naciendo todo un abanico de colores de experimentaciones sociales, ya sea en las formas de lucha (anti-desahucios, 15M…) como en las alternativas sociales (mercados sociales, resiliencia local, cooperativas integrales, viviendas y huertos cooperativos, grupos de consumo y circuitos cortos, permacultura, etc.) En cuanto al ámbito de lo político, partiendo en particular del 15M y otros indignados de por el mundo y haciendo eco a ciertos pensadores visionarios (Cornelius Castoriadis, Murray Bookchin, etc…), una nueva era se está abriendo paso, fuera de las vías políticas institucionales y que ponen énfasis en la relocalización y las formas de democracia directa (autonomía, municipalismo…). Estas actividades, lejos de constituirse como asunto de especialistas o profesionales, independientes respecto al ámbito social, invitan al contrario a compartir el poder, al debate y a la toma de decisión por parte de todas/os respecto a unas prácticas tan fundamentales como la organización de los intercambios, la definición de las necesidades, los asuntos comunes... En lugar de las vanas actividades lucrativas, aquí se les prefieren las creaciones útiles para la comunidad, la puesta encomún de los productos de ese trabajo creativo, la libre difusión de los saberes, una recuperación de las habilidades, y todo ello con una preocupación de realización individual y colectiva. Esta concepción de lo político, insertado en lo social, es asunto de todo el mundo.
Pero, ¿Como iniciar y desarrolar un movimiento político comunicativo y expansivo, horizontalmente, aquí y ahora y que deje por fin de alimentar las lógicas representativas institucionalizadas de lo político, y a la vez se liberen de la ley de hierro del mercado y su productivismo , del valor, del trabajo y del mercado ? Partiendo de estos pensamientos-acción en movimiento, ¿Podemos considerar este ámbito emergente de lo político, como un espacio de intercambio, como creación de nuevos lazos de apoyo mutuo, como fermento, como mano solidaria que les da visibilidad, fuerza, sentido así como una meta a nuestras luchas y a nuestras inciciativas colectivas, localmente, territorialmente y a más largo plazo, internacionalmente ?, así como lo han sugerido los pensadores de la Ecología Social.
Desde la perspectiva de la ecología social y sus pensadores, es a esta reflexión que invitamos aquellas y aquellos que experimentan y piensan estas iniciativas o que les reconoce toda la fecundidad y la importancia histórica.
El propósito de este encuentro es pues el de ir creando un espacio de reflexión y de puesta en común con el fín de fundar y proyectar un nuevo paradigma político, o por lo menos unas líneas de acción creíble y tangibles – ya que alimentadas por realizaciones concretas – capaces de concensuar amplíamente en torno a la idea de que existan sociedades compuestas de mundos vivos, múltiples y abiertos los unos de cara a los otros. Os convidamos a un primer encuentro international en Lyon (Francia), durante la primavera del 2016.
Contacto pour firmas y contribución: ecologiesociale@objectiondecroissance.org
Ya iremos concretando y comunicando las informaciones prácticas
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