En segundo curso de la ESO, tuvimos un problema serio con un niño Síndrome de Down, escribimos a Delegación, recogimos firmas entre las madres y acudimos varias de nosotras a hablar con el delegado provincial, la respuesta de la APA en aquel caso fue que no se podía hacer nada porque se consideraría una discriminación. Los niños con deficiencias son un problema de todos, no sólo de sus padres, es bueno para nuestros hijos saber que hay personas diferentes, producto de la misma evolución de la especie a las que hay que ayudar entre todos, y sobre todo respetar. Pero cuando este problema sobrepasa o imposibilita una convivencia normalizada y solidaria, es el momento de buscar soluciones juntos, sin miedo y sin prejuicios.
El niño en cuestión padecía una deficiencia profunda e imposibilitaba que se dieran las clases con normalidad, si es que ya puede considerarse normalidad a casi ninguna de las clases de la ESO. Finalmente el niño fue enviado a un colegio apropiado para él, pero no contamos con la ayuda de la Asociación de Padres de Alumnos, más preocupada de lo políticamente correcto, que de buscar una solución aceptable para todos.
Estoy de acuerdo con usted que sin organizarnos, no hay ninguna posibilidad frente a una administración que mantiene los centros de enseñanza en una situación tercermundista. No hay suficiente información, al menos a mí no me ha llegado, la cuota que se cobra debería dar al menos para mandar un comunicado por correo de cualquier tipo, a los padres que son socios de las mismas, sin información puntual, de qué se hace y en qué se necesita ayuda, no hay posibilidad alguna de convocatoria.
Los padres no creo que pasemos de los problemas de nuestros hijos, tal vez sucede que sólo nos preocupan las cosas cuando les atañe directamente a algunos de ellos, pero eso es un mal endémico de esta sociedad, demasiado ocupada en el trabajo y con un tiempo escaso para atender a todos los frentes, por eso hay que informar por todos los medios posibles. Igual que ha hecho ahora el señor Francisco Javier Sesma respondiendo a mi protesta por la inexistente calefacción, pueden todas las (ahora se llaman AMPAS, el obligado uso de los géneros está destrozando el lenguaje) asociaciones de padres, colgar en este medio y en los numerosos periódicos gratuitos que se reparten por el pueblo, las conclusiones de las reuniones, solicitudes de ayuda, etc que cada una necesiten, y seguro que hay gente dispuesta a echar una mano si se entera de qué está pasando.
Sin duda hay muchas personas, que dedican un tiempo propio en beneficio de la comunidad desinteresadamente, en estas asociaciones, pero todos sabemos que cuando se va a las reuniones hay que soportar el tedioso discurso del concejal de turno, contando lo bien que lo hacen, lo mal que lo hacen los “otros” y los logros conseguidos gracias a ellos.
Llevo mucho tiempo sin asistir a estas reuniones, tal vez mi punto de vista no es correcto en la actualidad, pero hablo desde lo que yo he vivido al respecto. Esto que dice Ana María García conmueve y estoy segura de que es cierto. No estoy tan segura como ella, de que sea una persona adecuada para ayudarles, pero es mi obligación intentarlo. Mi dirección de correo electrónico con parte de esta carta, la he enviado al correo de la asociación de padres del Gerald Brenan, y por supuesto estoy a vuestra disposición. |