
El fuel del Oleg Naydenov ha llegado a la costa canaria. Es la constatación visible de un desastre medioambiental que es a su vez consecuencia directa de los errores cometidos en la cadena de decisiones desde que el buque se incendió. Se produce además en un espacio natural protegido por la Unión Europea por la presencia de tortugas y el amenazado delfín mular. El tramo de costa afectado conforma el Parque Rural del Nublo, un espacio de singular riqueza biológica.
Greenpeace se desplazó a la zona afectada en cuanto se hundió el Oleg para ser testigos y poder ofrecer información independiente a toda la sociedad. Hemos documentado el vertido desde aire y desde el mar y hoy estamos en la playa afectada (Veneguera, en Gran Canaria) para constatar la magnitud y sus consecuencias en el medio ambiente y la población local. Nos han acompañado investigadores de la Universidad de Las Palmas, con quienes hemos tomado muestras que serán analizadas. Las muestras se toman en diferentes puntos posicionados por GPS y se calculan los procesos que han sufrido en esa distancia. Estudiaremos la dispersión física y biodegradación química del fueloil.