
Un amigo pastor, una persona humilde, que pasea sus cabras por el Arroyo del Pinar y que veo a veces cuando saco mi perro a pasear a las siete de la mañana, después de charlar un rato le pregunté por qué a su avanzada edad aún sacaba sus cabras a pastar y me contó sus motivos.
Con su peculiar gracejo andaluz me dijo que a sus más de 80 años aun pastorea con sus cabras por los caminos porque con la actual crisis económica y con su escasa pensión le sería imposible vivir.
Me decía que para el que es pastor los pastores de la economía son las grandes empresas, los bancos y los gobiernos que permiten los grandes beneficios económicos de unos pocos fastidiando a los más indefensos.
Ahora que la economía está en crisis los bancos reciben nuestro dinero a través de las arcas del estado y se nos pide a los ciudadanos nuevos sacrificios.