
27 de marzo de 2015 .- Ante el cambio de hora que se producirá este sábado, Greenpeace valora positivamente el ahorro energético que supone (1). Sin embargo, subraya que su contribución a la reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera es del todo insuficiente.
La organización ecologista considera que el cambio de hora debería ser una medida más en una serie de medidas de eficiencia energética, que beneficiaría a la vez al bolsillo de los ciudadanos y a la lucha contra el cambio climático.
“El cambio de hora es un gesto positivo, que puede traducirse en un ahorro, pero supone solo una pequeña parte de lo que gastamos en energía. El Gobierno no está tomando las medidas necesarias para reducir de verdad el gasto y las emisiones en energía”, denuncia Marina Bevacqua, responsable de Energía de Greenpeace.