
A pesar de haber visto ya cómo lo están presentando algunos medios en la mañana de hoy, el análisis del debate de los tres candidatos en Canal Sur anoche no puede zanjarse obviando al verdadero ganador. Maíllo, aunque a algunos les está costando reconocerlo, fue la sorpresa, la brillantez, la preparación y la capacidad crítica e inteligente que salvó un debate que todo el mundo suponía previsible.
(Comunicado IU)De un lado, una candidata –la del PSOE- que repetía un mitin cansino, cargado de contradicciones e inca-paz de contestar a lo que Maíllo le solicitaba (TTIP, causas de la ruptura del pacto, firmeza ante la corrupción, etc.). Demasiados aduladores que han debido crear en la conciencia íntima de la todavía presidenta, una suerte de estado subjetivo en el que cree que haga lo que haga va a ser vitoreada por las masas obreras y campesinas. De pronto, al encontrarse de bruces con una vía analítica, rigurosa, crítica y seria en las intervenciones del candidato de Izquierda Unida, su discurso hizo aguas y acabó mirando al reloj para que, por favor, acabara pronto ese calvario.