Últimamente han aparecido en este medio escritos relacionados con el cambio climático, que demuestran que existe una inquietud en la gente de a pie sobre el tema. Este escrito viene al caso para acompañar a los anteriores y aportar mi granito de arena, a ver si entre todos creamos conciencia. Sé que el medio ambiente es difícil de cuantificar, pero es muy fácil de sentir. Que el clima está cambiando lo sabemos todos. No hay más que mirar datos de cualquier país para comprobar que la temperatura está subiendo. Hasta existen datos que demuestran que 2007 será aún más cálido que 1998. ¡Y eso que acaba de empezar! ¿Qué tiene de especial 1998? Les refresco la memoria. |
El agua, como termorregulador, se encarga de absorber calor sobrante de la atmósfera. Si, debido al efecto invernadero antropogénico, aumenta la temperatura del aire, lo hará también la de los océanos. Aunque parezca poca cosa, un aumento en la temperatura del agua de los océanos llevar a catástrofes, no sólo a nivel de las especies que lo habitan, que también, sino a nivel humano. Es la temperatura del Océano Pacifico la que determina que ocurra El Niño. Este sistema sigue un patrón fijo, basándose en que la enorme “piscina” de superficie de agua cálida que es el Océano Pacífico, se mueve sucesivamente entre Indonesia y América del Sur, como si fuese una bañera. Cuando la temperatura es muy alta se forman grandes frentes nubosos que descargan sobre la costa americana provocando inundaciones catastróficas que es lo que nos muestra la televisión. Mientras que el lado asiático-australiano sufre fuertes sequías. Aunque es un proceso que se da de forma natural y periódica, el aumento de la temperatura del Pacífico lo alimenta en violencia y aumenta la frecuencia con la que ocurre.
Lo que yo quiero explicar es que fluctuaciones modestas en la temperatura del agua del mar o en otros factores meteorológicos pueden causar, además de destrozos biológicos muy importantes, grandes daños a nivel económico y social en sociedades de economía más vulnerable. El Niño de 1998 provocó en Ecuador unas inundaciones que llevaron a la destrucción de las cosechas de exportación. En un país con un sistema bancario débil como este, derivó en un colapso económico y en la caída del gobierno. Mientras, en Indonesia, el resultado en la economía fue similar pero por todo lo contrario, a causa de la sequía y la hambruna. Unos grados de más desembocaron en un gran daño económico. Y no acaba aquí la cosa. También fueron muchas las vidas que se llevó por delante.
El Pacífico está lejos, Pero ¿recuerdan las temperaturas que se alcanzaron el 2003? Mucha gente falleció en toda Europa a causa de la ola de calor, pues son muchos los estudios que han demostrado que esas circunstancias se debieron al cambio climático.
Nos empeñamos en ignorar los asuntos relacionados con la ecología, aun cuando pueden llegar a ser determinantes, y todo porque sólo nos fijamos en la política. Siempre he dicho que el mayor obstáculo que tiene el Medio Ambiente es la política. Aunque sé que para mejorar y alcanzar metas se tienen que sortear obstáculos. Es que no nos damos cuenta de que todos los conflictos iniciados a causa del petróleo carecerían de sentido en un mundo de Energías Renovables. El sol no es de nadie y es de todos, además de ser inagotable a escala humana.
Pero no todo es negro, hay un poco de gris en el “ambiente” gracias a que las cosas están cambiando, aunque sea a golpe de multa, que es como funcionamos los españoles. Poco a poco el artículo 45 de la Constitución Española se está empezando a cumplir… pero de eso ya hablaremos otro día. |