Los cinco ejemplos que me da, Nasser, Begín, Ben Bella, Arafat y Gadaffi, efectivamente llegaron a ser jefes de estado de sus respectivos países después de haber pasado por una etapa de terroristas, (algunos de ellos, no todos) pero eso sí, llegaron al poder gracias a la fuerza de las armas y la violencia, no por un proceso de negociación política. Sería similar a que en un futuro Euskadi independiente, separado de España, Josu Ternera o Txeroki, cabecillas del Movimiento de Liberación Vasco, llamado despectivamente por persona ignorantes como yo, banda criminal de ETA, llegaran a presidentes o lendakaris de ese gobierno independiente gracias a atentados o bombas, como la de Barajas. Lo cual no sería algo extraño. Después de ganar una dura lucha de más de 40 años contra el Estado españolista del opresor gobierno de Madrid, gobiernan en ese idílico estado social-comunista e independiente de Euskalerría.
Gamal Abder Nasser (1918-1970) oficial del ejercito egipcio que tras la marcha de los ingleses, provocó un golpe de estado en 1952 contra el rey Faruk, a quien los británicos mantenían como poder legal en el país de las pirámides. Anticolonialista, nacionalista visceral, impulsor de un Movimiento de Liberación Nacional, instauró una dictadura de corte socialista con la nacionalización de bancos, empresas y hasta del canal de Suez, lo que provocó una intervención internacional. A su muerte le sucedió Anuar el Sadat, su segundo, galardonado con el Nobel de la Paz y asesinado en atentado por los Hermanos Musulmanes en 1981.
Menagen Begín (1913-1992). Judío polaco huido a Palestina en 1942. Nacionalista, ultraconservador y anticolonialista, funda el grupo terrorista Irgun que combate a las fuerzas de ocupación inglesas. Tras la división de Palestina en dos estados, Israel y Palestina por decisión de la ONU, que dio origen a la primera guerra árabe judía. Transforma el Irgun en el partido ultra nacionalista y conservador Herut, que más tarde se convierte en el actual Likud. Presidente del gobierno israelí en 1977 y 1981.
Yaser Arafat (1929-2006). Palestino que funda a finales de los cincuenta la organización terrorista Al-fatah, principal fuerza militar de la OLP, Organización para la Liberación de Palestina. Tras muchos años de lucha contra el estado de Israel y múltiples vicisitudes muy conocidas por todos, firma la paz de Camp David el 13 de diciembre de 1993, en la cual, termina reconociendo la existencia del estado de Israel y a cambio, se crea el Estado palestino. Jefe del gobierno de esta nueva nación hasta que muere el pasado año.
Muammar Al Gadaffi (1936). Este no se le puede considerar un terrorista, sino un militar golpista, nacionalista islamista, que provoca con un golpe militar la caída de la monarquía de Idrissi el–Senussi, convirtiendo Libia en una republica islamista de corte socialista donde gobierna de forma dictatorial. Por su apoyo a todos los movimientos terroristas, incluido ETA, que han recibido ayudas económicas, logísticas y entrenamiento en bases libias, ha provocado la ira de todos los gobiernos occidentales.
Ahmed Ben Bella (1916-) cabeza visible del Frente de Liberación Nacional y fundador de la OAS, luchó contra el poder colonialista de Francia. En 1962 a la proclamación de la independencia Argelia, es nombrado vicepresidente y más tarde presidente en 1963, dentro de la republica socialista argelina. Un compañero suyo Huari Bumedian le derroca mediante un golpe de Estado y es encarcelado. A su liberación pasa a Francia y vuelve en 1990, con un nuevo partido ‘Democracia para Argelia’ pero pierde las elecciones ante el Frente Islámico de Salvación.
Todos estos ejemplos que usted me pone Sr. Caravias, son de personajes nacionalistas que presidiendo un Movimiento de Liberación, mediante la violencia, alcanzaron sus objetivos de una manera u otra luchando contra el poder opresor de estados colonialistas como Gran Bretaña o Francia. Yo entiendo perfectamente que siendo usted Sr. Caravias, miembro del PCE y de IU admire a estos personajes y pida que la negociación actual entre el estado español y el Movimiento de Liberación Vasco, mal llamado banda terrorista de ETA, termine con la claudicación del estado centralista, colonialista y opresor de Madrid y se instaure esa Euskalerria independiente formada por las tres provincias vascongadas, las cuatro francesas y Navarra. Al frente de la misma, Yosu Ternera un nacionalista, independentista y social-comunista, glorioso parangón igualable a Gadaffi o Arafat.
Para usted Sr. Caravias, eso es lo ideal y podía haberme ampliado los ejemplos con algunos otros insignes revolucionarios que se destacaron por hechos similares. Personajes históricos dignos de elogio y ejemplo a seguir, como Lenin, Stalin o el mismísimo Fidel Castro, que han contribuido a la paz mundial y al desarrollo democrático de sus países donde imperaba e impera, la paz, la democracia, la libertad y el progreso social, con un impresionante desarrollo y defensa de los derechos humanos.
Evidentemente, para usted Zapatero lo ha hecho mal, debería haberle dado ya a los terroristas de ETA, perdón, al Movimiento de Liberación Vasco, algunas de las cosas que piden, liberación de presos, la territorialidad, la autodeterminación o Navarra, para que así dejen de utilizar el chantaje, la extorsión, la violencia y la muerte de las bombas y todos nosotros podamos vivir en paz en el resto de España.
Por ello –según usted- el PP, que lo ha hecho tan mal, debe de apoyar al gobierno socialista y ceder a las pretensiones del MLV (mal llamado terrorismo etarra) para que Euskadi sea independiente y se consiga esa paz impuesta por la extorsión. Esa por lo visto es su opinión e intuyo, que es también la de su formación política Izquierda Unida.
Por sus amplios conocimientos de historia, por su formación de profesor y por los ejemplos históricos que me da, creo sinceramente que esa es su forma de pensar, algo que “un inculto jefe de prensa que sólo sabe expresarse con su lenguaje hortera propio de un macarra pagado para decir lo que quiere su amo”, -como usted me ha definido- no me atrevo a rebatir.
Sin embargo, creo humildemente que usted conscientemente, se ha olvidado de referir como personaje histórico y ejemplo a seguir al único, o al menos al caso más relevante, de un político que fue considerado un terrorista por su gobierno, porque en sus inicios utilizó la lucha armada, que luego abandonó. Impulsor y cabeza visible del ANC, Congreso Nacional Africano, en lucha por los derechos de la minoría negra. Fue encarcelado durante muchos años y puesto en libertad gracias a la presión internacional. Con diálogo y pacíficas negociaciones con el entonces presidente Frederick de Klerk, consiguió una reforma política que permitió el voto de todos los negros sudafricanos y el fin del apartheid. En un clima político de paz, se derogó el régimen racista y llegó al gobierno en unas elecciones generales democráticas en mayo de 1994. Desde entonces es uno de los lideres mundiales más destacados. Premio Nobel de la Paz en 1993.
Me estoy refiriendo, como habrá evidentemente imaginado, a Nelson Mandela. Un personaje histórico al que yo sí admiro. Pero viniendo esa admiración de un individuo como yo, militante del PP y teniendo en cuenta que Mandela no es comunista, usted seguramente lo despreciará, por eso, no lo ha incluido en su lista de personajes históricos insignes, que un día utilizaron la violencia, pero llegaron a ser jefes de Estado o gobierno, incluso premiados con el Nobel de la Paz y a los que es preciso imitar.
Le pido excusas por si le he parecido pedante en mis descripciones históricas y biografías. Los datos los he obtenido del Google donde es fácil su consulta y como usted bien dice: “para hacer análisis políticos hay que saber reflexionar y tener algo de cultura”. Hay que aprender de lo que la historia nos enseña. Humildemente.
Luis Bravo |