
El indulto concedido por la Asamblea Legislativa de El Salvador a una joven mujer encarcelada tras sufrir un aborto espontáneo es un triunfo de la justicia y alimenta la esperanza de otras 15 mujeres que se consumen en prisión por cargos similares, ha declarado Amnistía Internacional.
“Guadalupe” fue condenada en 2007 a una pena de 30 años de prisión porque las autoridades sospecharon equivocadamente que podía haber interrumpido voluntariamente su embarazo. Sólo tenía 18 años.
“Con esta decisión, El Salvador ha enmendado una terrible injusticia. No obstante, Guadalupe nunca debió ser encarcelada. Su liberación supone un triunfo de la justicia y es el resultado del incesante trabajo que realizan los y las activistas de los derechos humanos”, ha declarado Erika Guevara-Rosas, directora del Programa de Amnistía Internacional para América.