Hace 25 años era un chico de barrio, aunque todos creían que era un pueblo, que iba al instituto “Polígono de Cártama” y cursaba 2º de BUP. Tenía predisposición por las letras y en especial me gustaba la historia y la geografía. Me encontré con un maestro que ilusionaba por su discurso, por sus ideas, por su forma de enfocar todos los temas que trataba en clase y lo fácil que era comunicarse con él. |
Un día, no recuerdo bien por qué motivo, montamos un recital de poesía andaluza, ese día don Miguel nos volvió a sorprender a todos cuando de su Citroen destartalado sacó su guitarra y participó como un alumno más en el montaje del espectáculo. Incluso lo hicimos en distintos institutos de Málaga y la “gira” nos salió de fábula. Dos años después en C.O.U. volvimos a coincidir y la experiencia fue tan buena o mejor que la primera. Tener un profesor que todos los días te ilusionara, que estuviese abierto para aclararte todas las dudas y hacerte pensar es un lujo que hemos tenido todos los que hemos sido sus alumnos.
A don Miguel siempre agradeceré que me hiciera dudar de todos los textos que me pudiesen llegar a mis manos lectoras necesitadas de encontrar la verdad en todo y tener que interpretar y leer entre líneas y descubrir mi verdad o mi opinión sobre ese tema. Después de más de veinte años descubro que somos vecinos y que un hombre que me ayudó a forjar una opinión sobre las cosas ha fallecido, pero no dejará de estar entre nosotros pues seguro que está presente en todos pues supo dejar huella y ayudarnos en una edad en la que creemos no necesitar ayuda.
GRACIAS, DON MIGUEL |