
Con Izquierda Unida en el Gobierno andaluz la empresa pública ha dejado de ser una agencia de colocación para convertirse en un instrumento eficaz de servicio público. Nuestra compañera Elena Cortés y su equipo comenzaron un proceso de reducción de cargos directivos, que pasaron de 107 a 26, suponiendo un ahorro anual de 2.1 millones de Euros.
El ejemplo más elocuente del cambio radical provocado por IU en los entes públicos de las consejerías que dirige es el de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA, la antigua EPSA), dependiente de la Consejería de Fomento y Vivienda de nuestra compañera Elena Cortés, que en la presente legislatura ha reforzado su vocación social al tiempo que reducía en 81 sus cargos directivos: de 107 a 26, más de un 75%. Del máximo injustificable y derrochador al mínimo imprescindible y justificado. Con IU no hay sitio para privilegios en las empresas públicas.
Esta poda por arriba realizada por Izquierda Unida, que supone un ahorro anual de 2,1 millones de euros, acaba de recibir además el espaldarazo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).