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Mis amigas las plantas Acacia parkinsonaria
| | Francisco Solano Rios. 03.01.15 | |  Esta acacia también conocida como espinos de Jerusalén, es un árbol leñoso con hojas caducas de unos treinta centímetros de longitud, divididas en pequeños foliolos; sus flores son compuestas por cinco pétalos irregulares de color amarillo y luciendo un nectario color anaranjado; el fruto son unas vainas alargadas las que contienen entre cuatro a ocho semillas similares a las de una pequeña judía. Este árbol dependiendo de su edad y lugar en que se encuentre, puede alcanzar entre los veinte a treinta metros de altura y cuando lo hace en lugares solitarios o de escasa vegetación se pasa muchos años caídos al suelo como si de un árbol postrado se tratarse; estas especies se encuentran muy extendidas por el sur de España, aunque su procedencia es de varias regiones del continente africano y las zonas tropicales y subtropicales de los países sudamericanos y para mejor información, pueden observar la foto adjunta la cual fue conseguida para este fin en el arroyo Pajares del término municipal de Fuengirola (Málaga). | Este árbol por la belleza de sus ramilletes de flores y la forma tan singular de sus hojas que dejan pasar la claridad del sol hacen que otras plantas puedan sobrevivir bajo su entorno, es por lo que han sido escogidos con mucho acierto como árbol ornamental puesto que su tolerancia a que otras plantas de delicado crecimiento a pleno sol crezcan perfectamente al abrigo de este, por lo que podemos decir que la única aplicación de cultivo de esta acacia es el engalanar a ciertos parques y jardines, como árbol ornamental. En las zonas semidesérticas de África, esta planta tiene un gran valor ecológico ya que al crecer con poca agua, forman parte del sustento de muchos herbívoros. Los principales componentes activos de este árbol se encuentran en los tallos tiernos hojas y flores y son la Antraquinona, Flavonoides, kenfol, Ricino, Tanino, Mucilago, y aceites málicos, el conjunto de estas materias pueden actuar como laxantes, purgantes o colagogos, cuando se hace uso de los componentes de esta planta, es necesario gastar especial cuidado sobre las dosis porque estas pueden provocar problemas intestinales y vómitos, a pesar que en algunas de las regiones anteriormente mencionadas fueron utilizadas en mezclas con otras materias vegétales como son el té, hinojo, manzanilla o menta, en infusiones para la evacuación de aquellos alimentos que habiendo sido consumidos y presentando síntomas de indigestión para así poderse librar de estas molestias, y como remedio cicatrizante directamente en cataplasmas contra úlceras, heridas infectadas y en quemaduras, bien fuesen producidas por el Sol u otro medio en el que pudieran surgir estas. Por todo lo expuesto en párrafos anteriores, no se ha de hacer uso de las materias procedentes de este árbol, si no es bajo receta médica al encontrarse por naturaleza consideradas sus contenidos extremadamente tóxicos. Gracias por su visita les saluda.- Francisco Solano Ríos.
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