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Alhaurín Puede | | Salvador Morella. 15.12.14 | |  El Tsunami Podemos, queramos o no, se está convirtiendo día a día en una realidad que afecta hoy ya a 4.721 Municipios del Estado, cosa nada baladí por cierto. Y en uno de ellos, el nuestro, se dilucidará en los próximos días quienes van a dirigir al hoy ya convertido en partido político Podemos en nuestro pueblo. Mas allá de las personas, lo que interesa es conocer sin duda, cuales son los planteamientos políticos que cada una de las candidaturas pone sobre la mesa, pues en ello están las esperanzas del cambio que muchos desean y otros pretenderán impedir. Porque bajo unas siglas comunes, en éste caso Podemos, se pueden esconder sin duda diferentes formas de hacer política. Y es esto lo que interesa saber. | En Alhaurín de la Torre por ejemplo, existen dos Círculos de Podemos y de ellos se desprenden tres tipos de candidaturas.
Tres formas muy diversas de entender la política.
Unas son legítimas y otras no lo son. Me refiero a la formas de hacer política.
Hoy por hoy, parecen ser tres los parámetros distintivos del sistema político moderno.
El sistema político autónomo respecto de la sociedad civil, donde los mercados funcionan bajo sus propias reglas individualistas.
El sistema político unificado por un ámbito territorial independiente de otras entidades y tendenciosamente ligado a una entidad de unidad nacional.
Y por último el sistema político de soberanía difusa, (soberanía popular), estratificada mediante la delegación del ejercicio a un sistema político representativo, que se identifica con una pequeña parte del pueblo, la clase política.
Está muy bien decir que en tal o cuál candidatura están representados todos los ejercicios profesionales tipo de una sociedad, como si esto fuese garantía de algo. ¿Acaso todos los integrantes del PP son carpinteros o son economistas?.
¿Acaso todos los del PSOE son médicos o abogados?.
Suponemos que no, que habrá como es preceptivo de todo como en “botica”.
Por consiguiente el valor real de postular al viento o a quién quiera oír que aquí está todo el mundo representado deja de tener importancia y se convierte en un brindis al sol.
Otras candidaturas se autodenominan democracia horizontal, lo que no deja de ser burlesco, ya que si miramos el plano histórico, no hubo nunca mas horizontalidad que cuando la llamada horizontalidad sistemática, (el clero, la nobleza, y el tercer estado), tercero así llamado según la época, participación parlamentaria en la Inglaterra del siglo XVIII o burguesía en la Francia posterior a la revolución de 1789.
Por consiguiente la horizontalidad no es sinónimo de democracia per se, mas al contrario cuando se vuelve sistematizada se convierte en el despotismo ilustrado, “todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
Ante esto, cabe tan sólo una vía alternativa y realmente válida.
La vía de movilizar al ciudadano hacia la política con mayúsculas.
Una vía realmente novedosa en donde la verticalidad sistemática se opone al viejo y caduco sistema horizontal cerrado (clero, nobleza, burguesía).
Mientras la horizontalidad sistemática se funda en la discriminación política de las condiciones sociales, la moderna verticalidad sistemática se apoya en los resultados de esa discriminación y por consiguiente en la tendencia hacia la igualdad política y jurídica de todos.
Subir a los barrios y a las organizaciones vecinales a los planos de decisión política es básico, para instruir una forma de hacer política corresponsable y no dictada desde el asambleismo perenne e ineficiente, se esconda éste bajo las siglas que se quiera, ni desde el oportunismo personal bajo la fachada de un sistema horizontal.
Esta forma novedosa, que cuenta con la actividad política de todos los ciudadanos, es la que propugna la candidatura ALHAURIN PUEDE. |
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