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Por nuestros hijos, por nuestras hijas: brindo por la coeducación | | Lydia Tapiero Eljarrat. 12.12.14 | |  Cuántas veces hemos leído un cuento a nuestros hijos e hijas y nos hemos quedado con un sentimiento de falta. A veces hemos podido señalar lo que nos disgustaba en ellos, como la violencia en muchos de los cuentos clásicos o la invasión de estereotipos, donde la princesa siempre es una mujer y el héroe siempre es un hombre. Hace poco leí un magnífico libro llamado ‘La mochila violeta’, donde se pueden ver las pautas para reconocer y escribir cuentos infantiles sin discriminación sexual. Este valor añadido que nos otorga el libro nos ayuda a introducir a nuestros hijos e hijas en un mundo igualitario, donde un niño puede jugar con muñecas sin que parezca raro y no esté expuesto a comentarios sexistas; y una niña puede ser entrenadora de fútbol. Debemos dejar que nuestros hijos y nuestras hijas elijan el camino libremente, según sus afinidades y no mediante una imposición social. Debemos educar al respeto hacia la persona sea del sexo que sea y tenga la afinidad que tenga. | Cito un párrafo del libro ‘La mochila violeta’: ‘Los niños y las niñas se identifican con los personajes de las historias que escuchan y leen, con todo aquello que les ocurre y también con las decisiones que toman ante las situaciones planteadas, aprendiendo de este modo a solucionar conflictos. De esta manera aprenden lo que se supone que se espera de ellos y ellas, lo que es adecuado que digan y hagan según el sexo al que pertenecen, en definitiva su identidad de género.’
La educación de nuestros hijos e hijas empieza desde el momento en el que nacen. Nuestro entorno, nuestra forma de actuar, de relacionarnos, de resolver problemas, todo se capta de una manera directa y natural. Pasa lo mismo con los cuentos, desde pequeños/as les leemos historias que pasan a ser un ejemplo de comportamiento, donde: las niñas quieren ser princesas y los niños justicieros.
Personalmente y estoy segura de ello, la violencia de género tiene mucho que ver con esto. En muchísimos cuentos populares y no tan populares se identifica a la mujer como la parte frágil y al hombre como dueño y señor, él es el que decide, él es el que manda. La sumisión de la mujer, la vulnerabilidad y la falta de seguridad, se ha ido mamando desde pequeña. El puesto de ‘mujer’, en el contexto machista, está claro. No digo con esto que todas las mujeres seamos sumisas y con falta de iniciativa, sí digo que nos han preparado para serlo. De una manera más natural que el hombre, tendemos a encontrarnos en estas situaciones sexistas donde poco a poco vamos cediendo en cosas que no siendo mujeres, no cederíamos. Cito un párrafo del libro ‘La mochila violeta’: `la literatura infantil y juvenil juega un papel fundamental como agente socializador que trasmite ideas, creencias,valores sociales, pautas de comportamiento y maneras de ser, que serán decisivos a la hora de construir la identidad de las mujeres y hombres del mañana.’
Os invito a formar parte del esfuerzo colectivo de hacer un mundo más igualitario, con menos agresividad machista. Os invito a darles la oportunidad a nuestros hijos e hijas de ser libres, de ser lo que realmente quieran ser. Tenemos la obligación de conseguir un mundo más igualitario para nuestros hijos e hijas. Yo hubiese querido vivir en ese mundo.
Infórmate antes de comprar un libro, escapa de los estereotipos. La coeducación es esencial para que este mundo progrese hacia la igualdad.
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