
Alhaurín de la Torre 26/11/14.- Como todos los años, hemos asistido a la aprobación de los presupuestos municipales, probablemente el Pleno más importante y en el cual se decide a dónde va a parar el dinero de los alhaurinos.
Tenemos mucho que contarles, y por eso vamos a dividir esta crónica en dos partes, siendo esta la primera. En ella, queremos tratar la actitud de los que han realizado estos presupuestos y el ambiente en que se ha desenvuelto su aprobación.
Todo comenzó hace 6 días, cuando se nos entregaron los presupuestos para comenzar a trabajar sobre ellos, reduciéndose el tiempo que se nos da para revisarlos, pues hasta ahora teníamos 9 días.
Además, este año se cambia el formato en el que se presentan los datos, añadiendo mayor dificultad a su revisión pues nos tenemos que adaptar al nuevo sistema.
Se nos da menos tiempo para revisar y se cambia la presentación de los presupuestos, una actitud que, si somos un poco perspicaces, podemos deducir que está dirigida a dificultar nuestro trabajo y que la oposición no pueda apreciar los fallos del presupuesto ¿por qué fallos? Muy simple, si alguien hace un gran trabajo, desea que se conozca y no pone impedimentos a que se examine, aquí se trata de ocultar algo. En el siguiente escrito se dirá qué se trata de ocultar.