
La rutina diaria lleva a la tortuga “Todovabién” a recorrer cada día la isla buscando esos frutos tan ricos que solo ella puede comer: los higos chumbos. No permite que nada ni nadie la distraiga en su camino, ni muestra el menor interés por el devenir del resto de animales de la isla, que la invitan a compartir con ellos sus alegrías y sus preocupaciones.
La llegada y proliferación de unos cerdos voraces, expresamente desembarcados en la isla como futura despensa de náufragos a la deriva, pondrá fin a las tranquilas vidas de los animales de la isla. Solo la tortuga “Todovabién” parece poder continuar con su rutina diaria. Una fabula social tan real como la vida misma.