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La edad de la impotencia | | Francisco Calderón. 12.11.14 | | Brilla el asfalto barnizado de lluvia en esta madrugada de domingo, fragmentos de azabache destellean como pequeñas estrellas fugaces que se eclipsan bajo mis mojados zapatos. Cansadillo, espero un autobús que me lleve a casa, mientras de los aleros de la noche se desprenden gotitas de lluvia escarchada que van calando, poquito a poco, mis ligeras ropas tan poco preparadas para esta lluvia como nuestra España para esta ruina sobrevenida que como una “riá” proveniente de una Málaga decimonónica y legendaria la arrastra lejos de si misma, amenazando con llevársela muy, muy lejos… Si, ese cauce ancho y seco que fue el Guadalmedina no era rio, ni arroyuelo ni nada que se le pareciera, sino una rambla penibética como las de Almería, de esas que cuando llueve “cohen” ese agua colorá, de lodo y limo, y se ponen “de banda en banda”, llevándoselo “to p’alante”, gentes, sueños y burros que terminaban hinchados y deformes, ya van a apareciendo los ahogaos…. flotando en la Malagueta, San Andrés, la Caleta, etc., etc…. Pues esa rambla, de pobreza y regresión que nos ha embestido primero y nos ha atrapado después, es el rio que nos lleva…, dando tumbos de una orilla a otra arrastrándonos por un cauce al que no se le ve fin… | El frio, cuajado de noche, del cristal en el que me apoyo me roza y mientras los contornos se van difuminando bajo la lluvia, pienso en los datos que esta misma mañana me pasaron los italianos del Banco de Pagos de Basilea, cuajados también ellos pero de Desventura, ¿y eso? Pues casi nada…., un pequeño apunte sin importancia: la denominada en anglosajón moderno como NIIP (net international investment position) es decir la deuda externa neta española alcanza los 1,11 billones de euros, algo más del 100% del PIB español mientras que la deuda externa bruta (esa que Estado, banca y empresas spanish tienen que refinanciar según un calendario de vencimientos definido) alcanza los 2,48 billones de euros, un 230% del PIB…., ahí es ná que diría un castizo… porque ese descomunal (por gigantesco) endeudamiento convierte a nuestro país en víctima propiciatoria, presa fácil de especuladores, piratas, filibusteros financieros y otros victimarios…
Si el futuro está escrito en el presente y este a su vez viene, negro sobre blanco, del pasado, la cosa como que no pinta bien (ministerios de propaganda y verdades oficiales aparte)…, si a pesar de estar “integrados” o más bien abducidos en el euro, el sufrimiento fetal que sufrimos durante el crash financiero del 2009 fue, en este orden, Terrible, Terrorífico y Telúrico ¿cómo será el próximo?…. Porque el peso de la Deudita (vamos a llamarla así) configura a la economía española como una de las más vulnerables de los países industrializados (sino la mas…), convirtiéndonos en una suerte de “hombre enfermo de Europa” (aunque los haya peores), por lo que aunque el estallido se produzca en Italia, Grecia, Francia, etc., la bofetada igualmente nos la seguiremos llevando nosotros…
Decía Celso Furtado que todas las dependencias son malas… pero la enorme dependencia financiera del Reino de España con el resto del mundo resulta, simplemente, letal, puesto que la exposición a shocks financieros externos cualesquiera, aparece de tan tamaña gravedad que parece incluso difícil creer que vivimos así, alegremente, al borde del abismo…, incluso con ese “puntito” de “sobraos” que suelen tener los miembros prominentes del spanish establishment…
Aprovecho la ocasión para recordar que la inestabilidad crónica aunada a constantes vaivenes suelen ser rasgos identitarios de cualquier mercado financiero que se precie: si se trata de comprar barato para después vender caro (manejando información reservada, claro…) de impulsar la especulación se trata… En definitiva, de arruinar a algunos para enriquecer a otros…, sin motivos personales, claro…. Así que crisis van y crisis vienen, morte tua vita mea que decían los romanos, en esa dinámica roller coaster, tan de montaña rusa, tan de sube y baja, que tanto ama el Capitalismo, su santo y seña según Joseph Alois Schumpeter, para ser exactos…
Reconducir los desequilibrios financieros, o mejor, reducir (porque arreglar va a ser como que muy complicado) esa esquizofrenia financiera en la que moramos, implica grandes dosis de crecimiento económico entendido como antibiótico de amplio espectro bacteriano, una suerte de panacea (quitapenas en malagueño) que haga pasar todos nuestros males…, de hecho, a pesar de los pesares, la economía española ha logrado de forma casi mágica (a mis ojos), retomar “algo” que se parece al crecimiento pero ese “algo” ha salido defectuosillo y además de anoréxico es lento, muy lento, porque lo que si no se le vitaminiza y mineraliza (como al Súper Ratón aquel) va a ser difícil que pueda contribuir a equilibrar lo tan desquiciadamente desequilibrado…
Si a esa extrema vulnerabilidad exterior añadimos esas otras vulnerabilidades interiores, made in Spain, tan nuestras que sin ellas no seriamos nosotros: yacimientos petrolíferos sin explotar porque manchan oye…, territorios forales (Muy históricos ellos) significativamente ricos que no contribuyen al erario nacional porque el Abrazo de Vergara y los batallones carlistas (de 1839) lo impiden… “pacto fiscal” lo llaman…, aunque en el Caribe se decía “patente de corso”. Naciones inventadas (o casi) que quieren ser estados de hoy para mañana, así, en un pis-pas, o no… que también (pero con pacto fiscal, eso sí..,) Toboganes de picaros, caraduras y chorizos llevándosela calentita y sin avisar…, eléctricas que reparten dividendos de 14.000 millones de euritos y casi millón y medio de hogares españoles sin electricidad….
Supongo que por esa conjunción planetaria de despropósitos, vulnerabilidades, desamores y desatinos se van los Bancos de España, como el Barclays, el CitiBank, etc., porque no creen que haya mucho negocio que financiar en años venideros…. También se van los jóvenes preparados, se jubilan (como alma que lleva el diablo) los profesores en la universidad y también se están yendo o preparándose para ir algunos otros menos jóvenes (como yo) que creen que un día el cielo puede caer así, de sopetón y sin avisar, sobre nuestras cabezas…
Arrecia la llovizna por momentos, nubes bajas y humeantes empapan las calles desiertas pero más que la lluvia, lo que te empapa es la impotencia, el saber que nada volverá a ser como antes… y es lo que tiene la nada que al no poder ser ni creada, ni destruida como que no tiene solución….
Resignado, contemplo como trazas grasientas de gasoil disueltas en la lluvia se trasfiguran en gamas de verdes y azules esmerilados que ondulan sobre el asfalto, en una alquimia de suciedad transmutada en belleza que sorprende por su lucidez y, que demonios, bien vale un resfriado…
Francisco Calderón, profesor del Departamento de Política Económica de la Universidad de Málaga
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