|
Barcenelli "El Despechiatto" | | Francisco Lupianez Estevez. 08.11.14 | |  El cantante más famoso del siglo XVIII fue Farinelli, sobrenombre por el que era conocido Carlo Broschi (Andria, 24 de enero de 1705 – Bolonia, 16 de septiembre de 1782), cantante castrato italiano. Tras sufrir un accidente de caballo, fue castrado. Aunque la castración estaba penalizada, las autoridades solían hacer la vista gorda. Si el niño tenía dotes para el canto triunfaría y tendría reconocimiento, sin embargo si las aptitudes no llegaban a su límite exigido, se le ordenaba sacerdote. Farinelli fue enviado a un conservatorio, lugar reservado para el entrenamiento de los castrati recibiendo un amplio entrenamiento de su voz, lecciones acerca de composición y también les daban la oportunidad de improvisar. Carlo Broschi eligió el seudónimo Farinelli en agradecimiento a los hermanos Farina, mecenas que les protegió dándole estudios y manutención. Nicola Porpora fue quien lo instruyó y Farinelli adquirió una voz de maravillosa belleza, haciéndose famoso en el sur de Italia como il ragazzo («el muchacho»). Cantó en Milán en 1726, donde Johann Joachim Quantz lo oyó y escribió lo siguiente: | “Farinelli tenía una voz de soprano penetrante, completa, rica, luminosa y bien modulada, con un rango en ese momento desde La debajo de Do medio a Re tres octavas por encima de Do medio... Su entonación era pura, su vibración maravillosa, su control de la respiración extraordinario y su garganta muy ágil, por lo que cantó los intervalos más amplios rápidamente y con la mayor de las facilidades y seguridad. Los pasajes de la obra y todo tipo de melismas no representaron dificultades para él. En la invención de ornamentación libre en el adagio fue muy fértil.” Tras recorrer Europa y pasar tres años en Inglaterra, Farinelli partió para España, donde sólo tenía planeado quedarse unos meses, terminó viviendo casi 25 años. Su voz, empleada por la reina para curar al Rey Felipe V, el primer Borbón, de su depresión melancólica, le ganó tanta influencia que éste no sólo acabaría dándole poder, sino el nombre oficial, de primer ministro. Farinelli estaba secretamente enamorado de una chica de la nobleza, de la cual no se sabe el nombre completo, además de sus aventuras numerosas por la corte de Felipe Durante dos décadas, noche tras noche, a Farinelli se le pedía que cantara las mismas canciones al rey. Se le otorgó el rango de caballero en 1750 y se le condecoró con la Cruz de Calatrava. Utilizó su poder en la corte para persuadir a Fernando VI que estableciera la ópera italiana. También colaboró con Domenico Scarlatti, un compañero napolitano que vivía en España. Después del ascenso de Carlos III, Farinelli se retiró a Bolonia con la fortuna que amasó, y allí pasó el resto de sus días con Metastasio, falleciendo pocos meses después que él. En la actualidad tenemos como mejor cantante a un tesorero de un partido político, que al igual que Farinelli ha estado escribiendo en una libreta y con su puño y letra, las partituras en B durante los últimos 30 años. En estos pentagramas están recogidos todos los movimientos, en sol, la y re, inspirados y orquestados por la banda oficial y dirigida por varios maestros directores. Tal es la cantidad de partituras, canciones, sonatas y adagios que nuestro “ Barcenelli” ha estado durante dos años ordenándolas y depositando algunas de ellas en distintos lugares para que no se perdieran y fuese imposible su deleite musical. “Barcenelli tiene una voz de soprano penetrante, completa, rica, luminosa y bien modulada, con un rango en ese momento desde A hasta la Z y sin olvidar los números... Su entonación era pura, su vibración maravillosa, su control de la respiración extraordinario y su garganta profunda muy ágil, por lo que canta los intervalos más amplios muy lentamente, dando avisos al espacio exterior, para que se entienda que ahora sólo está afinando su garganta. Que aun castrato, tiene una voz y unas partituras que haría tambalear a las estructuras más resistente de cualquier teatro”.
|
|
| | <-Volver |
|
|