En la ciudad de Málaga, el pasado sábado un grupo de alhaurinos pudimos compartir con los vecinos de Coín una manifestación memorable. Tras la prohibición de celebrar la manifestación hace un par de semanas y después de enrevesados trámites, juzgado de por medio, los coínos han conseguido que el Subdelegado del Gobierno los “autorizara” manifestarse para defender Río Grande, futuro de su pueblo y de toda una comarca. Un río que, según planes del Gobierno Central, se trasvasará en su cabecera para, entre otros de sus “sostenibles” planes, suministrar agua a la central térmica que se está construyendo en Campanillas, otro desastre ecológico más añadido. |
De nada les ha servido a los políticos acortar de un tijeretazo el recorrido de la manifestación o no permitir que los manifestantes portaran sus bueyes, burros, tractores o sus aperos de labranza. Decenas de personas llevaban originales animales de cartón, carretas improvisadas, los niños, caretas dibujadas con peces y hasta los más atrevidos iban disfrazados de animales del campo. Basta que te prohíban algo para hacerlo con más ahínco y decisión. Las artimañas de la política no han menguado los ánimos ni el entusiasmo de estos ciudadanos que han defendido admirablemente su bien más preciado, el río que les da la vida. Hemos podido ver a un pueblo al completo, abuelos, padres, nietos… todos a una intentando conservar el legado que les ha brindado la madre naturaleza.
El río estaba presente en todas partes, tatuado en los rostros de los manifestantes, en los globos azules como gotas de agua, en las cañas que portaban las pancartas y banderolas… Tengo la sensación de que hoy Río Grande ha discurrido más alegre, más vigoroso y confiado sintiendo que los suyos, estaban defendiéndolo con las consignas “Río Grande vivo” o “no permitiremos que te entuben”. En nuestra pancarta se podía leer “Alhaurín de la Torre por Río Grande”.
En la cabecera de la manifestación se encontraba el Alcalde de Coín, el de Cártama, el de Alhaurín el Grande, al de Alhaurín de la Torre no lo hemos visto, así como multitud de políticos que posaban muy sonrientes para salir bien en la foto. Un gesto a destacar de algunos agricultores con los malagueños que aguardaban el paso de la manifestación es que les han ofrecido bolsas de limones y naranjas, frutos que nos brindan hoy por hoy las huertas que hay junto al río. Hoy hemos podido admirar a un pueblo entero intentando frenar este desastre que nos tienen preparado los sabios administradores de eso que llaman “política”. |