
Un año más el Partido Popular ha aprobado la Cuenta General con el desacuerdo unánime de toda la oposición lo cual no es de extrañar cuando además de corroborarnos los altos impuestos y su ineficiente recaudación, las falsas inversiones que nunca se realizan y el oscurantismo con que se trata la partida de gastos más significativa del Ayuntamiento, la de personal. Además como todos los años el Grupo Popular haciendo gala de su particular talante democrático ha negado todas y cada una de las alegaciones y propuestas de la oposición sin siquiera entrar a valorarlas.
Sorprendió el Concejal de hacienda, al que hacíamos más profesional, que al ser preguntado por los 37.000 € destinados a atenciones protocolarias recurrió a la demagogia barata para contestar que ese era el dinero destinado al agua de los plenos y los bocadillos de la banda de música. Lo cierto es la oposición sacó a relucir numerosas facturas de cafés, almuerzos multitudinarios y noches de hotel de las que no podemos saber quién se benefició pero que consideramos un gasto totalmente innecesario.