Me ha sorprendido comprobar que, por una vez, ciudadanos y partidos políticos se ponen de acuerdo todos, en algo: proteger los Llanos de la Plata. Ahora bien, la única forma de garantizar esa protección es la de su declaración de Paraje Natural. Así nos aseguramos de que, aunque cambie la relación de poder en el Ayuntamiento, no se podrá construir; de que aunque las voluntades de algunos de nuestros representantes cambien oportunamente o se compren, no se podrá construir. No estoy de acuerdo con las razones que expone el Ayuntamiento en su nota de prensa en este periódico de 13/12/06 para no comprometerse con la declaración de Paraje Natural. |
Requisitos para su declaración como Paraje Natural no le faltan. Ni desde el punto de vista histórico, dada la antigüedad de las explotaciones mineras. Ni desde el geomorfológico y paisajístico, basta con darse una vuelta por allí o ver algunas fotos, salta a la vista. Ni desde el punto de vista faunístico o botánico, si tenemos en cuenta las especies vegetales y animales, algunas protegidas por estar en peligro de extinción o por ser endémicas.
Por otra parte no basta con asegurar su protección con el PGOU o las NNSS. Ahora con las elecciones municipales a la vista a todos los partidos les interesa jurar y perjurar que sus intenciones son la protección del lugar, pero ¿qué pasará después? Lo que hay intención de proteger hoy, mañana tal vez pueda construirse, porque las voluntades de nuestros representantes cambian o se compran (como podemos comprobar diariamente). La única figura que garantiza su protección es la de Paraje Natural. Hoy la facultad de realizar su trámite o no pasa por el Ayuntamiento, en donde el PP tiene mayoría. Si todos, incluido el PP, están de acuerdo en su protección ¿por qué no? ¿Tal vez interesa más proteger con PGOU y NNSS, que el día de mañana se pueden cambiar con las mayorías pertinentes, si nuestros constructores lo ven necesario?
Si no se promueve la declaración de Paraje Natural antes de las elecciones municipales, habrá que empezar a sospechar que algo hay detrás del rumor de las tres mil viviendas y sospecho que después de las elecciones ya nos enteraremos de lo que realmente valen las promesas de nuestros representantes. |