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Ahora sería imposible, ¿no? | | Francisco Lupianez Estevez. 29.08.14 | |  Francisco Gómez de Sandoval-Rojas y Borja (Tordesillas, 1553 – Valladolid, 17 de mayo de 1625), marqués de Denia, marqués de Cea, Sumiller de Corps, Caballerizo mayor, I duque de Lerma desde 1599, primer ministro y valido de Felipe III (1598–1621). Su carrera comienza muy pronto y en 1592, pasa a ser gentilhombre de la casa del príncipe Felipe (futuro Felipe III), siendo en ese momento cuando comienza la gran amistad entre los dos personajes. Cuando Felipe III subió al trono, tiene como amigo consejero y hombre de su confianza a Francisco de Sandoval, quien fue el verdadero «rey» de España. Se rodeó de gente de su confianza y distribuyó los puestos más importantes de la corte entre miembros de su familia y amigos. Uno de estos personajes fue Rodrigo Calderón, de quien se decía que era «el valido del valido». En 1599, Felipe III le otorga el título de duque de Lerma y entra así en la categoría de Grande de España. Fue el hombre más poderoso y se hizo inmensamente rico a costadel tráfico de influencias, la corrupción y la venta de cargos públicos. | Se convirtió en el hombre más cercano y de mayor confianza del monarca consiguiendo incluso que éste trasladase la Corte de Madrid a Valladolid (1601). El duque efectuó una espectacular operación inmobiliaria seis meses antes del traslado, comprando propiedades e invirtiendo en su propio beneficio. El regreso de la corte de Felipe III a Madrid en 1606 se hace también por la influencia y los consejos del duque de Lerma. Se sabe por documentos que se conservan que ya en 1603 existen ciertas maniobras y acuerdos entre el alcalde de Madrid y el duque. Hubo una investigación de las finanzas (proceso de vista) que fue descubriendo el entramado de corrupción e irregularidades.Empezaron a caer culpables e implicados, entre otros el valido del duque, don Rodrigo Calderón, que fue ejecutado en la plaza Mayor de Madrid. Se desencadena una presión en contra del régimen, y ante los acontecimientos, el duque aplica una estratagema que salvará su vida: solicita de Roma el capelo cardenalicio que se le concede en 1618, al mismo tiempo que el rey le da permiso para retirarse a sus propiedades de la ciudad de Lerma. Murió en Valladolid en 1625, retirado de la vida pública. Corrió por Madrid una coplilla que decía: «Para no morir ahorcado, el mayor ladrón de España, se viste de colorado». Estas cosas solo ocurrían en el pasado, actualmente la clase dirigente es ilustrada y muy preparada, se sobreponen los interesen generales a los particulares, la CASTA política vela por el interés del ciudadano y sería inadmisible que algo así ocurriese. Las leyes se cumplen escrupulosamente y si en algún momento , algún alcalde , concejal o dirigente público , se le ocurriera especular o servirse de sus influencias para obtener beneficios ,o preparar algún entramado de empresas tapaderas para ocultar ingresos y fortunas, la justicia actuara de inmediato y sin intromisiones políticas, incluso esta actuación seria de oficio. Como siempre ocurre, se repite 400 años después, cuando un pueblo no aprende de su historia tiende a repetirla .Menos mal que para eso está , para que no se repita, o ¿no?
Francisco Lupiáñez Estévez |
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