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¿Cómo es el modelo territorial que defiende UPyD? | | Union Progreso y Democracia. 26.08.14 | | Felipe Córdoba.- Desde UPyD consideramos que la reforma del modelo territorial español es algo "imprescindible", y defendemos un modelo descentralizado de corte federal simétrico en el que desaparezcan las instituciones no necesarias, en el que el modelo municipal sea del siglo XXI y en el que terminemos con duplicidades, un modelo territorial más eficiente y en el que se garanticen unos servicios básicos, como sanidad y educación, de calidad, gratuitos y universales para todos los españoles con independencia de su lugar de residencia. Tenemos que debatir y afrontar la recuperación de competencias por parte del Estado, la desaparición de las diputaciones provinciales y la fusión de pequeños ayuntamientos. En definitiva reformar el modelo autonómico y nuestra estructura política y territorial. | Abogamos por una refundación del Estado y por reformas constitucionales para "garantizar la igualdad" entre los ciudadanos. La Constitución debe recoger cuáles son las competencias del Estado indelegables", así como establecer las propias de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos. Todos los partidos deben exponer su "modelo" y, posteriormente, "adoptar el que sea mejor para resolver los problemas de los ciudadanos". La definición del modelo territorial "nunca debe ser una cuestión de carácter ideológico", sino "de Estado".
Hasta ahora, cada vez que se ha planteado este debate en el Congreso tanto el PP como el PSOE han votado en contra. MODELO DE ESTADO SOSTENIBLE QUE DEFIENDE UPyD Muchos se han negado a creer que el actual modelo de Estado hubiera fracasado, bien por miopía o bien porque viven de él y su reforma podría significarles una grave pérdida de influencia o de dinero. Las Comunidades Autónomas están arruinadas por haber sido incapaces de poner freno al despilfarro. Ahora los implicados tratan de escurrir el bulto. La realidad les ha caído encima, pero el diagnóstico estaba hecho desde antes, incluso, de que estallara la crisis económica: Unos servicios [públicos] que han de tener calidad y deben gestionarse con eficiencia, evitando derroches en los recursos, (...) adoptándose las fórmulas que mejor respondan a los objetivos de atención a todos los ciudadanos y que, en todo caso, estarán sujetas a la supervisión del Estado. Los ciudadanos deben tener las mismas oportunidades de acceso a esos servicios y un mismo tratamiento en ellos, con independencia del lugar en el que residan, para lo que hay que asegurar una equitativa financiación pública, eliminándose los privilegios que hoy día otorgan los sistemas de Concierto en el País Vasco y Navarra, y los que se pretenden imponer a través de las reformas de los Estatutos de Autonomía. La diferencia de UPyD con el resto de partidos es que no pretende ser coherente con una ideología totalizante, sino con la realidad, ni mantener un statu quo en defensa de sus propios intereses, sino defender los principios de igualdad y libertad. El modelo territorial de UPyD es un Estado federal cooperativo. Implicaría la devolución de competencias, la fusión de municipios, un sistema de financiación racional y la eliminación de los conciertos fiscales vasco y navarro. Tendría efectos positivos sobre el coste del Estado y se llevaría a cabo, ineludiblemente, a través de una reforma constitucional. ESTADO FEDERAL El federalismo es una de las opciones para organizar territorialmente un país. Es un sistema descentralizado que permite favorecer la eficacia, la convivencia y el control del poder. Estados Unidos, Alemania, Suiza, Bélgica, Canadá o la India son Estados federales que presentan diferencias notables entre ellos. El modelo territorial no es un fin en sí mismo, y su diseño debe servir para garantizar los valores esenciales de la democracia y el Estado del Bienestar. UPyD propone un Estado federal de tipo cooperativo similar al de Alemania; un Estado eficaz con competencias exclusivas en educación, sanidad, justicia o medio ambiente, que garantice a todos los ciudadanos los mismos derechos y obligaciones independientemente del lugar en que residan. Donde todas las CCAA se financien con un sistema racional y justo, sin privilegios ni excepciones como los conciertos vasco y navarro. Que distribuya eficazmente las competencias entre Estado, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos para evitar duplicidades, despilfarro y burocracia inútil. Un sistema que esté cerrado constitucionalmente, que no permita la delegación de competencias hasta el infinito, como sucede ahora. Que, en caso de duda, sostenga el principio de prevalencia federal, es decir, que cuando haya conflicto decida el Estado. Que se dote de los mecanismos necesarios para que exista auténtica cooperación entre administraciones. Que promueva una auténtica cultura federal, una lealtad y estima a España y a Europa, y no sólo a la propia región. REPARTO DE COMPETENCIAS El 29 de septiembre de 2007, en el acto fundacional de Unión Progreso y Democracia, Rosa Díez ya pidió la devolución al Estado de las competencias de educación y sanidad como forma de asegurar la igualdad de todos los españoles. Desde entonces, UPyD ha pedido que retornen al Estado éstas y otras competencias relevantes, y lo ha pedido en el Congreso y en los parlamentos autonómicos. La devolución de competencias no significa una recentralización. De hecho, el modelo de UPyD es el federal, un sistema que siempre es descentralizado. En manos de las CCAA quedarían otras competencias importantes y la gestión de muchas de las que retornaran a la Administración Central. De esta forma se combinarían los objetivos de lograr la máxima eficacia y garantizar la igualdad de los ciudadanos, vivan en la parte de España en la que vivan. De esta forma, además, se buscaría una mayor coordinación entre administraciones, evitando el disparate, por ejemplo, de que a un belga le resulte más sencillo que a un andaluz ser atendido en la sanidad de Cantabria. O que se mantenga la discriminación lingüística a las familias que desean educar a sus hijos en castellano en las comunidades bilingües. Una democracia moderna no puede permitir que los ciudadanos de una parte de su territorio dispongan de menos oportunidades que los ciudadanos de otra. Y una economía que se quiere moderna y competitiva no puede tolerar que dentro de sus fronteras no exista unidad de mercado. La España de los 17 mini-estados debe acabar. FUSIÓN DE MUNICIPIOS Y ELIMINACIÓN DE DIPUTACIONES España mantiene un mapa municipal de tipo parroquial heredado de las Cortes de Cádiz, y por tanto dos veces centenario. Somos el único país de Europa que desde la Segunda Guerra Mundial no ha reducido el número de ayuntamientos. La fusión de los municipios con menos de 5.000 habitantes supondría una mejora en la gestión, una garantía de servicios y un ahorro permanente. La escala más eficiente de un municipio en España es de 20.000 habitantes, la concentración municipal en agrupaciones de este tamaño ahorraría 16.000 millones de euros al año. Las Diputaciones, además de anacrónicas, son redundantes y superfluas, ya que muchas sus funciones corresponden a las Comunidades Autónomas o a los Ayuntamientos; no tienen contenido propio y, si se produjera la fusión municipal, perderían por completo su sentido, que es dar servicio a municipios pequeños. Además, salvo en las tres diputaciones forales vascas, los ciudadanos no elegimos a los diputados provinciales. Mantener las Diputaciones cuesta 6.000 millones de euros al año, dinero que podría destinarse a servicios públicos esenciales o a bajar los impuestos. FINANCIACIÓN AUTONÓMICA Y PRIVILEGIOS FISCALES La financiación autonómica es un motivo de disputa recurrente. En lo que parece estar de acuerdo casi todo el mundo es en que el actual sistema carece de sentido. UPyD defiende un modelo negociado de forma multilateral bajo coordinación del Estado, cuyo resultado garantice la dotación a todas las CCAA de los recursos necesarios para prestar los servicios públicos transferidos, con garantía de igualdad para todos los españoles. Todas las comunidades deberían recibir una financiación per cápita similar y todas deberían ser corresponsables de sus propios ingresos. Los conciertos económicos vasco y navarro no son derechos, sino privilegios, y la única forma de justificarlos es apelando a la tradición. Carece de cualquier lógica democrática que dos de las CCAA con renta más alta de España dejen de contribuir económicamente al interés general. Además, los convenios no han librado a vascos y navarros del despilfarro ni de los problemas económicos, hasta el punto de que Navarra es beneficiaria de un rescate encubierto perpetrado mediante un oscuro convenio relativo al IVA de los automóviles que la empresa Volkswagen produce en su territorio. Estos vehículos, destinados a la exportación, están exentos de IVA, pero el Gobierno Foral cobra el impuesto que, posteriormente, el Gobierno de España reintegra a la compañía alemana. UPyD ha recurrido el convenio ante la Audiencia Nacional. COSTE DEL ESTADO AUTONÓMICO Para saber si las administraciones públicas son eficaces y eficientes y si hay redundancias y duplicidades es necesario evaluar su funcionamiento. Ésta es una de las grandes carencias de nuestro sistema, ya que en treinta años de Estado Autonómico no ha habido prácticamente estudios que comparen el funcionamiento de las distintas administraciones autonómicas y de éstas con la Administración General del Estado. Europa y todas las instituciones internacionales relevantes coinciden con UPyD en que las Comunidades Autónomas son una fuente de incertidumbre sobre el futuro de España. Unión Progreso y Democracia ha elaborado informes que constituyen los primeros documentos de un partido político que alertan de los excesos del modelo autonómico español y de cómo su diseño alentaba y permitía el incremento de gastos innecesarios. La Fundación Progreso y Democracia ha publicado dos estudios sobre "El Coste del Estado Autonómico" que estiman un posible ahorro de hasta 26.000 millones de euros racionalizando las administraciones, por ejemplo extendiendo a todas las CC.AA. los criterios de las tres más eficientes, o eliminando organismos superfluos y competencias duplicadas. Desde la publicación del estudio, otros partidos, fundaciones, investigadores y expertos se han ido sumando a esta tesis, que hoy recogen asimismo tanto la Comisión Europea como el FMI, aunque no siempre de forma completa. UPyD ha introducido en las agendas políticas y mediática asuntos que antes simplemente se negaban, y ha roto un silencio cómplice que escondía las debilidades de un sistema perverso consentido y fomentado por los partidos tradicionales. REFORMA CONSTITUCIONAL España necesita una reforma de la Constitución. UPyD propone una reforma que promueva una nueva ley electoral respetuosa con la igualdad del valor del voto de cada ciudadano con independencia de su lugar de residencia, para implantar una representación proporcional del pluralismo político y un nuevo modelo de Estado sostenible. La Constitución del 78 no cerró el modelo territorial español. Esto ha tenido consecuencias nefastas para la igualdad, para la eficacia y para la convivencia. Es imprescindible una reforma de la Constitución que recoja las premisas de un Estado federal fuerte, que incluiría, entre otras, las siguientes modificaciones: •Competencias exclusivas del Estado en, al menos, educación, sanidad, justicia, medio ambiente, representación internacional, defensa, protección civil y recursos naturales, con el fin de garantizar a todos los ciudadanos los mismos derechos y obligaciones en cualquier lugar de España. •CCAA y ayuntamientos podrían llevar a cabo la gestión de muchas de las competencias del Estado. Además, tendrían las suyas propias. En caso de conflicto, la Administración Central prevalecería sobre las demás. •Eliminación de las alusiones a los derechos históricos, por ser contrarios al valor superior de la igualdad entre todos los españoles; y supresión de la distinción entre "nacionalidades y regiones". •Elevar a 2/3 de cada cámara las mayorías necesarias para las reformas de los Estatutos de Autonomía, y recuperar el recurso previo de inconstitucionalidad. •Fusión de municipios menores de 5.000 habitantes y eliminación de las Diputaciones. •Reforma del Senado para convertirla en una auténtica cámara de representación territorial.
Por último permítanme explicar el origen de los tres conceptos que constituyen el nombre del partido: Unión por su defensa de la «unidad de España», Progreso por su adscripción a la ideología «progresista» y Democracia porque nos declaramos «demócratas radicales».
Felipe Córdoba (responsable de Acción Política de UPyD Alhaurín de la Torre) |
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