
Como a muchos héroes de la democracia a Niceto Alcalá-Zamora se le tiene en un inmerecido olvido histórico en nuestro país,el que fuera Presidente de la República escribió en sus memorias algo que en cualquier otra democracia hubiera sido como mínimo perturbador: ''No hay precedente más sucio en España que el de la Comisión de Actas del año 36''.
Se refería a la que quizás sea una de la causas mas desconocidas y menos valoradas del estallido de la Guerra Civil, las abrumadoras acusaciones de fraude electoral que los partidos de la derecha hicieron sobre los comicios del año 36 que dieron una amplia victoria al Frente Popular. Aunque nadie, ni siquiera en aquella época, discute la victoria de las izquierdas lo cierto es que la tramposa y compleja ley electoral republicana les dio una absoluta mayoría en el Congreso, una mayoría impostada que no se correspondía con los votos reales y claro, la crisis de la legitimidad de un Gobierno que nace así es imposible de evitar.