Sirva este introducción para indicarle que lo primero que enseñan en la Universidad a los futuros ambientólogos no es la defensa a ultranza de la naturaleza hasta límites extremos, sino que medio ambiente y progreso deben compaginarse de tal forma, que ambos no sean excluyentes sino complementarios, es decir que ni el progreso destruya la naturaleza ni tampoco esta impida el desarrollo de la sociedad.
Antes de que Ud. o yo mismo construyéramos nuestras casas en Pinos de Alhaurín, esto era sierra y estaba cuajado de árboles. ¿Significa eso que hoy, al haber casas y asfalto hay menos árboles que hace 30 años?. Pues no, seguramente hoy existen cuatro o cinco veces más árboles que en esa época, ya que todos los vecinos de Pinos hemos construido nuestras casas y hemos plantado muchos árboles en nuestras parcelas. Por ejemplo, en mi caso, yo compré un terreno pelado, donde no había ni un pino ni un acebuche y hoy existen más de sesenta o setenta. Eso que muchos vecinos hemos hecho, seguramente casi todos, se llama repoblación dentro de un proceso urbanizador que no solo no es agresivo con el medio ambiente, sino todo lo contrario. Lo realizado por todos, es lo que yo he definido antes como forma complementaria de armonizar la naturaleza y el progreso, una buena práctica ecologista.
No se si usted ha entendido el porqué se va a remodelar la mediana de Pinos. No es una actuación caprichosa, ni basada en una prepotencia municipal, sino porque es necesaria. Esta urbanización ha crecido mucho y hoy somos más de dos mil personas las que vivimos en ella y hay que darles servicios. Se han perforado nuevos pozos, se han construidos aljibes y hay que garantizar el agua. Dentro del proyecto elaborado por los servicios técnicos para este abastecimiento del agua es necesario realizar un anillamiento de todas las zonas del pueblo, para que cuando falte agua en una de ellas, se pueda bombear de la una a la otra sin que se corte el suministro. Usted habrá observado unos tubos descargados hace unos días en la avenida Miguel Lacha que sirven para ese cometido. Si a eso le une, que aprovechando ese soterramiento de tuberías, se quiere también eliminar el río de agua que baja por la citada avenida cada vez que llueve, poniendo otra tubería de recogida de aguas pluviales, buscando evitar lo que sucedía ayer mismo a las diez de la noche cuando llovía copiosamente, lo cual puede provocar accidentes por ‘acuaplanning’, ya tiene dos motivos por los que hay que hacer la obra. Únale un tercero, como es la necesidad de ensanchar la avenida para permitir con toda seguridad que puedan salir y entrar de sus parcelas los nuevos vecinos cuyos portones dan a la misma (ya hay dos parcelas y pronto habrá algunas más) ya tiene los justificadísimos motivos por los cuales hay que realizar esa obra, y para hacerla, es preciso trasplantar los árboles de la mediana.
De igual forma que muchos vecinos han cortado o trasplantado árboles originarios para hacer sus casas o piscinas y luego los han sustituido por otros, este ayuntamiento tiene que modificar la estructura de la mediana para que todos nos veamos favorecidos por las mejoras en abastecimiento de agua y seguridad en el trafico que se van a realizar.
El abrir a dos carriles, no significa necesariamente que se vaya a incrementar la velocidad de circulación de por si ya muy elevada, pues con casi seis metros de anchura que tiene esta calle y un solo sentido, los coches ‘vuelan’ como se puede comprobar observando el paso de los mismos. Hay sistemas para reducir la velocidad, como rotondas o pasos de peatones elevados y en ello estamos trabajando desde el ayuntamiento. Dar más seguridad, aminorar la velocidad y al mismo tiempo mejorar los servicios que recibimos los vecinos de Pinos.
Mi anterior artículo sobre los árboles de la calle Clipper no tenía más misión que dar a conocer a la opinión pública la hipocresía de esos dos partidos de oposición PSOE e IU que hace dos años, uno, pedía a gritos cortar todos los árboles y el otro se lavaba las manos del arboricidio. Entonces el equipo de gobierno del PP se oponía a esa tala indiscriminada y pretendíamos cortar sólo las cuatro o cinco tipuanas que afectaban a las viviendas. Eso nos costó apoyos y votos. Hoy, como los intereses políticos de esos mismos partidos son distintos, se proclaman defensores a ultranza de los árboles, sin analizar que la obra prevista beneficia a todo Pinos y es necesaria. Se han hartado de lanzar cientos de acusaciones y tonterías. Que las palmeras tienen comisiones, que se va construir un Centro Comercial junto a la sede social de la AAVV, cosa que no es cierta, e incluso que los campos magnéticos de la red eléctrica recientemente enterrada es perjudicial para la salud. Cualquier cosa es aprovechable para intentar desgastar al equipo de gobierno, hecho que en política no es censurable. Sin embargo este nivel de difamación, calumnia o mentira se pasa ya de lo políticamente correcto y raya en la estulticia.
Ni yo, ni nadie de este ayuntamiento es partidario de cambiar esos árboles a otro lugar si no fuera necesario. Es de necios meterse en unos gastos y ganarse la crítica de un grupo de vecinos por prepotencia o soberbia. Si Joaquín Villanova y el PP gobierna con mayoría absoluta, es porque el 60% de los alhaurinos le dieron su confianza para hacerlo y nuestro propósito para las elecciones del mes de mayo, es aumentar si es posible ese porcentaje, demostrando que en estos cuatro años hemos realizado una buena gestión municipal, aunque a algunos de ustedes no les guste nuestra manera de gobernar. Están en su derecho de no votarnos, sin embargo, miramos el interés general aunque eso nos cueste antipatías de algunos sectores. En concreto, en esta mejora se ha tenido perfectamente informados a los representantes conocidos y legítimos de Pinos, como es su Asociación vecinal, que dieron su visto bueno a las obras y eso no es precisamente gobernar con prepotencia.
Como le dije al principio, el buen ecologista es aquel que sabe compaginar la defensa del medio ambiente con el progreso y las necesidades generales. Empecinarse en llevar las situaciones a posiciones extremas, no es precisamente la buena norma de conducta del ecologista, ya que entonces no existirían carreteras, ni casas, ni asfalto, ni redes eléctricas, seguiríamos en la edad de piedra viviendo en cavernas o en lo alto de los árboles como los simios.
Como vecino de Pinos y responsable de comunicación del ayuntamiento me ofrezco voluntariamente a informarle e intercambiar con usted o quien lo desee, impresiones sobre como mejorar la urbanización. La puerta de mi oficina está siempre abierta (es una de mis normas de conducta) y estoy a su disposición para lo que guste. El teléfono de la misma es el 952.417016. Ya verá como no soy tan malo como algunos se empeñan en describirme.
Luis Bravo Vecino de Pinos |