Grandes Avenidas llenas de palmeras y plantas, cuidados jardines, mobiliario urbano de alta categoría, preciosas rotondas, adornadas de figuras y plantas. Contenedores soterrados, calles limpias, kilómetros de aceras donde se puede pasear con comodidad y tranquilidad, como la antigua carretera, que se ha convertido en una maravillosa avenida. Grandes eventos: culturales deportivos, sociales. Sigue conservando sus fiestas tradicionales: romería, su típica Semana Santa y su feria, su consolidada Torre del Cante, así como un largo etc. de actos imposibles de enumerar, tanto culturales, deportivos y recreativos.
Algún lector se habrá dado cuenta del pueblo que estoy describiendo, cuando alguien lo visita, se queda tremendamente sorprendido. Este pueblo, no es otro, que Alhaurín de la Torre, cuyo Alcalde es Joaquín Villanova, alcalde por supuesto del P.P. cuyo partido se tiene que sentir muy orgulloso de él, de su gestión y de su buen hacer. Es un hombre muy político (con las ventajas e inconveniente que esto conlleva) cuando hablas con él como alcalde. Pero no deja de ser una persona llana, sencilla, cordial y cercana. Lucha y trabaja incansablemente por su pueblo y sus conciudadanos. Si alguien piensa lo contrario, porque hay cosas que nos gustaría que se solucionaran, debemos tener en cuenta que no todo depende de él. Los que tenemos la suerte de conocerlo, sabemos que hay entidades que no le permiten hacer todas las cosas que él quisiera.
Cuando llega cada fiesta, Alhaurin de la Torre se engalana como ningún otro. Si alguien quiere comprobarlo, que se pase por aquí en estas fiestas navideñas, está precioso, con tantas luces y adornos llamativos y coloristas. La rotonda de Tabico (aún sin terminar) llama poderosamente la atención y se nos alegra la vista cada vez que pasamos por allí. Los que vivimos aquí, nos sentimos cómodos, agusto e integrados. Nadie se siente extranjero, porque sus antiguos moradores son gentes sencillas, amables, cordiales y muy acogedoras.
Aunque no tiene playa, como todos sabemos, han hecho lo imposible para convertir la antigua carretera de Málaga, en un autentico paseo marítimo, que muchos pueblos de playa quisieran tener. Casi todos los pueblos tienen un eslógan publicitario, a mí personalmente se me ocurre, que el eslógan que resume mejor a este pueblo, debía ser: “El paraíso malagueño”. Vivir en este pueblo, es como vivir en un paraíso, ya que se goza de comodidad y tranquilidad. Cerca de todo y a la vez lejos del bullicio de la ciudad y donde existe calidad de vida a todos los niveles.
Vaya desde aquí mi felicitación a la corporación municipal y especialmente a su Alcalde, por todo el trabajo que desarrolla, para que el pueblo esté cada día más precioso. Animo a todos los políticos a que sigan trabajando Alhaurín de la Torre, todos los vecinos os lo agradeceremos.
Muchas gracias por vuestro trabajo.
Paqui Cruzado Ríos |