Todas las mejoras que el Ayuntamiento quiera hacernos a los vecinos de Pinos, son bienvenidas, las farolas, ¿el soterramiento de los cables?, ¿dónde? - delante de la nueva promoción de chalets - , ¡oh casualidad!, el efecto: solo estético, el mal sigue debajo. ¿Por qué critica la oficina de prensa a Eduardo Sáez, si saben que lo que dice es cierto?, el soterramiento, es una mejora estética, pero el campo magnético sigue ahí, invisible y dañino, como las antenas de telefonía móvil. ¿Y dónde va a quedar el quiosco? ¿Y el primer tramo de palmeras y césped recién arreglado, pérgola incluida, también lo van a quitar, o al final de toda esta “mejora de la fluidez del tráfico” van a dejar un embudo?
Hasta el alcalde de Málaga ante las protestas vecinales, va a dejar en paz los árboles de Fuenteolletas, pero el nuestro aun siendo del mismo partido, sabe mucho mejor que nosotros lo que nos conviene, y las protestas vecinales se las pasa él por los Arcos de Zapata. Afortunadamente algo va mejorando, de los 50 árboles que ellos contaban, hemos pasado a 78, que contábamos los vecinos y son los que anuncian ahora que van a trasplantar, en cálculo progresan.
Los portones que dan a la avenida, son un sólo portón, de plural por ahora nada, la rama que se ha desgajado, quisiera yo saber cómo, pues no ha habido viento, tampoco temporal de lluvia y que sepamos los árboles no van por ahí perdiendo alegremente sus ramas, pero esta jacaranda oportunamente, e impaciente porque la talen y la trasplanten, va y suelta una de las suyas, gracias a dios como dice la oficina de prensa del Ayuntamiento, no hay que lamentar desgracias personales, salvo la del desgraciado que la arrancó.
Naturalmente el juez ha tirado de su libro de botánica y de las leyes y aquí no hay árbol autóctono que proteger, a freír puñetas los árboles longevos, vengan y planten jovencitas jacarandas, que hasta que se desgajen y den sombra pasarán otros treinta años, así puestos, talen también los jardines de Picasso, sólo hay ficus, no vaya a ser que se caiga alguna rama, el juez no podrá oponerse, mejor pavimenten todo el termino municipal, así no habrá más peligro.
El alcalde estará contento, puede reírse una vez más de la oposición, los que quieran recuperar el tiempo perdido en los atascos, en los poco más de seiscientos metros de la avenida, también están de enhorabuena, y sin duda el promotor de los veinticinco chalets de superlujo que van ha hacer al final de la avenida, ¿pero no era Zona Verde y de servicios? Misterios de la Santa Recalificación.
No nos damos por vencidos, aunque el alcalde y su concejal de urbanismo finalmente consigan “mejorarnos el tráfico”. Veremos ahora cómo hacemos los giros a la izquierda y cómo se sale sin perder el morro o la culata de las calles laterales. Los árboles, casi ninguno sobrevivirá, pero que más da una mentira más… nos las creemos todas, ¿acaso no hemos tragado con el plan de canteras, disfrazadas ahora de empresas restauradoras y reforestadoras? ¡¡¡…!!!
Les doy las gracias a Mercedes Ávila y a su marido, el abogado Francisco Galán, por habernos querido dar un poco de tiempo ante los hechos consumados, y por habernos escuchado, que en los tiempos que corren, no es poco. |