
La sustitución de los antiguos contadores de consumo eléctrico por unos “nuevos e inteligentes” se está realizando de forma que solo beneficia a las compañías eléctricas y a espaldas de los consumidores. Reivindicamos la paralización del proceso hasta que el Gobierno escuche a los representantes de la ciudadanía y tome en cuenta sus opiniones.
Los primeros consumidores que disponen de los contadores han mostrado su malestar y rechazo por varios motivos:
• Se ha aumentado el precio de alquiler que se paga todos los meses en la factura.
• No hay posibilidad de acceder a la información de consumo en tiempo real.
• No hay libertad para elegir el modelo que se adapte mejor a cada necesidad.
• Su sistema digital provoca que la luz salte inmediatamente en cuanto se alcanza la potencia fijada.
• Provoca trastornos al ciudadano por la desinformación que existe sobre cómo rearmarlo si se produce el corte (incluso en ocasiones no hay más remedio que acudir al cuadro de contadores).