
Todo aquel que ha realizado una venta de vivienda en estos tiempos de crisis económica se ha encontrado con dos circunstancias. En primer lugar que ha tenido que vender la vivienda por un precio inferior a lo que le costo, es decir ha tenido pérdidas. Sin embargo, el Ayuntamiento correspondiente la liquidado el Impuesto de Plusvalía aplicando las tablas que tienen establecidas y cobrando este impuesto aún en casos de pérdidas.
Esta situación injusta también se ha producido por ejemplo en aquellas personas que han sido ejecutadas hipotecariamente y ha perdido su vivienda a través de una subasta judicial. Es decir, que aún después de perder su vivienda en subasta han visto como el Ayuntamiento de turno les ha liquidado el Impuesto sobre Plusvalía.