

A partir del próximo 25 de mayo, los españoles y europeos nos jugamos algo más que unas simples elecciones. Nos jugamos nuestros derechos, nuestros salarios y nuestro empleo del futuro.
Tras estos más de dos años de insidias y mentiras por parte de la derecha más conservadora, no nos queda otra que responder en las urnas lo que queremos para el futuro, lejos de políticas que solo propician la destrucción de más empleo.