|
Desde Ucrania a África | | Carlos Carmona Sanchez. 20.04.14 | |  En mi casa trabaja una persona de Ucrania, su función es la de asistir a otra que no puede valerse por si misma. La mujer se queja que hace más de un mes que no sabe nada de su hijo, que actualmente cumple el servicio militar en un lugar próximo a Crimea. El teléfono móvil no deja de sonar y en ciertas horas del día la casa parece una emisora ucraniana. A pesar de esta incertidumbre, a diario, se exige así misma, estar en forma, intenta parecer feliz, alegre, en fin, lo normal de cualquier hogar hispano. | Una guerra entre ucranianos prorusos y proeuropeos, significaría que se cambiaría el paso del gas a Europa a través de España, que ya ha comenzado a barajar esa posibilidad y ha pedido un posible aumento, en previsión de la demanda, haciendo que esta situación coloque a nuestro país en una lugar privilegiado con respecto al resto de los socios europeos. Ocurrá al contrario con los alemanes, quedarían mucho más vulnerables a las inclemencias del mercado del gas. Teniendo que contar con España para su suministro. Vidas por gas...
Los gobiernos en conflicto agotan la vía política, por otro lado, los ejércitos de los bandos enfrentados incluida la OTAN, han tomado posiciones en las fronteras. Decía Bertol Brecht :- cuando los poderosos te hablan de paz, preparate para la guerra. Espero que se equivoque, porque al final puede ser que la guerra ande más de prisa de lo que podamos correr. Europa es la población del mundo que más ha envejecido, por eso, en asuntos de carrera, “lo llevamos crudo”. Ahora, subimos vallas, gastamos en seguridad, nos comportamos como ancianos asustados que quieren preservar los días de vida eterna que les queda. “Tratamos de parar el agua con las manos, con la torpeza del abuso. Pretendemos cerrar la ventana de atrás de nuestra casa, para no ser molestados”.
Está claro, que lo que más nos une, es también lo que nos separa. En vez de abrinos a la cooperación con Africa, sin enriquecernos de forma brutal, sin asfixiar a la multitud desesperada...o decidir sobre sus destinos, preferimos cerrar el cortijo “”a cal y canto” echando incluso con agresividad si hace falta, a todo aquel o aquella que intente entrar. Algún día, su ADN joven, romperá todas las medidas y reclamarán lo que ven a través de sus parabólicas. Y lo tomarán de forma violenta, porque no hemos sido capaces de enseñarle otro camino. Sin ser historiador, cada vez me acerco más a la hipótesis de que el imperio romano no se hundió por las invasiones barbaras, eso vino después del envejecimiento de sus pobladores.
|
|
| | <-Volver |
|
|