Me alegro que me haya nombrado en su artículo para poder contestarle. Yo escribí un comentario que no ha sido publicado, pero “deduzco” que existen artículos que los lectores de Alhaurín no conocemos, ya que a veces no se entienden ciertos comentarios sobre cosas que no se han publicado. Me gustaría aclarar algo muy importante, no tengo ningún teléfono suyo y tengo como norma no pedírselo a nadie por discreción. Cosa que por cierto no se ha hecho conmigo. Sí le puse un e-mail para ponerme en contacto con ud., que quedó sin respuesta (04.11. a las 9,33). |
Nunca le preguntaría por sus fuentes, puedo ser pardilla pero no soy tonta y procuro ser discreta. Yo no comparto para nada su ideología política, pero eso no ha sido jamás para mí razón para no compartir otras cosas, me puede encasillar donde quiera, lo único es que soy muy libre y lo defiendo a capa y espada, aunque moleste mucho, pero insisto le han informado mal si piensa que le voy a vetar por ser del PP o de derechas. Me alegro que ud. haya descubierto a Pedro Sarmiento, especialmente por haber contestado cobardemente a un amigo mío pero creo que no tengo por qué agradecérselo. Pero sí le agradezco sus consejos que sé que son sinceros. Me disculpo por haberle incluido en lo que yo creo algo “amañado” para no involucrar a la oficina de prensa del PP.
Sobre el rollo que el Sr. Bravo me quiere atribuir de las palmeras “comisionadas” son cosas del Sr. Bravo, yo ni siquiera estaba enterada del follón de la Avda. de Miguel Lacha y no he podido firmar porque no estaba en Alhaurín, aunque lo hubiera hecho. Es una manipulación más del Sr Bravo para llamar gentuza a los ciudadanos contrarios a aceptar la prepotencia de este Ayuntamiento.
Hace algunos años, en "Lucio", una noche cenando con un buen amigo mío, llegó Jesús Gil y Pedro Román con sus mujeres, aún sin poder demostrarlo, pero teniendo la certeza, le dije que era uno de los mayores sinvergüenzas de este país, lo oyó todo el comedor y pedimos la cuenta, ya que yo no comparto con corruptos ni el restaurante. Aún estoy esperando a que me denuncie, muchos años después, la justicia me dio la razón. |