Diré que esa misma tarde recorrí el cauce del Arroyo Zambrana hacia la sierra, Llanos de los Pajaritos y cauce del Arroyo del Blanquillo; durante su largo recorrido no observé charcos de agua, surcos en los arroyos y otros hechos que dan lugar a mi aseveración de la procedencia de las aguas, y eso que desde el Puerto del Blanquillo hasta la Plaza San Sebastián lo realicé bajo una pertinaz lluvia.
Numerosos vecinos de la calle Juan Carlos I emplearon un sistema ya tradicional en esta zona para que no se negaran los patios, levantar la tapa del registro de su domicilio que se encuentra en la acera y por la misma proceder a desaguar los patios.
De todo ello me hago las siguientes preguntas: ¿Cuándo las administraciones públicas nos van a dotar de infraestructuras suficientes para que no ocurran estos hechos? ¿Por qué se realizan obras públicas al menos discutibles a la opinión de los ciudadanos que no son urgentes, cuando hay tanto que hacer y tan importante, como por ejemplo intentar evitar que las aguas pluviales lleguen tan virulentas y peligrosamente a los lugares antes descritos?

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