Esteban López Alonso.- Hoy quiero escribir con el corazón, no me importa poner vocablos inapropiados, ni faltas de ortografía, por lo que pido perdón a los eruditos por ello.
Hoy casi toda España comparte un dolor común, el de las familias de 192 trabajadores, vecinos de Madrid y representantes de casi todas nuestras autonomías, que un día como hoy 11 de Marzo se convirtieron en víctimas inocentes, masacrados por unos bárbaros sanguinarios, fanatizados por la religión y la política.
Despúes y como pasa siempre, nuestros insaciables gobernantes y opositores a los mismo, esos que viven con opulencia insaciable de todos nosotros, esos que nos hacen cambiar de color alternativamente, moviendo las fichas que les proporciona el Estado para hacer el cambio que ya tocaba, y aquellos hilos casi imperceptibles con los que nos manejan como marionetas a su antojo.
No les importa el pueblo, no les importa su dolor, solo les importa el poder, el dinero, no les importamos para nada salvo para aprovecharse de nuestra ingenuidad y servirlos de escudo en su lucha de unos contra otros para alcanzar el poder.
Hoy 10 años después, en casi todos los lugares de España, afloraron recuerdos y sentimientos comunes. Hubo convergencia hasta de las Asociaciones de las Víctimas del Terrorismo desunidas desde el 2007 y hubo muchos Jardines de los Ausentes aparte del Oficial del Parque del Retiro, para dedicar! qué menos!, un minuto de silencio a su recuerdo.