Hay que sacar la totalidad de la plantilla para que los trabajadores puedan tener estabilidad y dejen de estar sometidos a la arbitrariedad del concejal de turno o de pedir favores al ALCALDE.
Esta modificación de plantilla la hace el PP en exclusiva, sin contar con los sindicatos, ni con el comité de empresa. No responde ni a la adecuación a la ley, ni a las necesidades organizativas, ni a la mejora de servicios, porque si fuera así saldrían muchas más plazas de la plantilla que están vacantes. Se reservan algunas plazas que deberían estar ya ocupadas por trabajadores estables, y no tiene ninguna justificación el que permanezca vacantes. A no ser que se responda a intereses particulares y estén “reservados” para determinadas personas vinculadas al PP.
El equipo de gobierno nos tienen acostumbrados a una política de personal que parece más la de una empresa privada, despidiendo a trabajadores en despido nulo, improcedente, vulnerando sus derechos e indemnizando con el dinero de todos los alhaurinos. Incumpliendo compromisos adquiridos con los trabajadores o incumpliendo acuerdos de pleno, como por ejemplo, la revisión del catálogo y valoración de los puestos de trabajo.
Llevan tres años de retraso en la revisión, a sabiendas de que tanto el catálogo como la valoración tienen fallos que perjudican a muchos trabajadores. En vez de revisar con los representantes de los trabajadores, según la propia concejala, el alcalde está revisando con ella misma, un técnico externo y un auxiliar administrativo que al parecer es el que entiende.
Mientras tanto las correcciones a los errores de valoración de cada puesto se reparten de forma discrecional, arbitraria y casi secreta porque en este Ayuntamiento es imposible acceder a los datos de gratificaciones, retribuciones complementarias o extraordinarias.
Encarna Ruiz, concejala |