Hace cinco o seis años, el que subscribe hizo un artículo en Alhaurín.com que desapareció sin alevosía porque se perdió en la red y yo no mantuve el original, pero terminaba más o menos así: “Señor alcalde, el pueblo no necesita de obras faraónicas, sino estar felices de lo cotidiano”. Al faraón le cayó muy mal mi sugerencia, pero ahí estará por los siglos de los siglos, también lo he pagado. |
Como es posible escribir con utopía, hoy me erijo como Moisés, y le digo al faraón, respecto al tema de los árboles de Pinos: “Faraón, escucha a tu pueblo, no quiere que les cortes los árboles y que les hagas doble vía”. ¿Qué más te da? Esta obra faraónica no te va suponer votos ni bienestar para los residentes, ¿por qué insistes? Si las palmeras están compradas y comisionadas, guárdalas para otra zona, al pueblo no le importa, y fíjate si no le importa que las instaladas en la travesía a nadie le ha importado ni incluso su forma de compra, pero aquí en Pinos, estás molestando, tus votantes te piden que les dejes como están, pero si decides seguir en tu línea ya empiezan a preguntarse del porqué de las palmeras, su forma de compra y si ha sido de conocimiento público. Yo sé, y esto son habladurías de quién es la persona que las compra y a quién se las compra, la relación que tiene con el faraón y porqué le permite estas licencias. Complace a tus votantes y déjate de habladurías.
Osiris te está castigando. Ya te ha enviado el escarabajo egipcio que te va a destrozar todas las palmeras, espero que tengan una garantía o un seguro para restaurarlas. Consultasteis a Moisés si la gran pirámide de azulejos que íbais a edificar en la rotonda de las canteras era viable y Moisés os contestó: No cumple la normativa. Por esta vez escuchasteis la voz de la cordura y desistísteis, pero como la pirámide estaba contratada, la pasásteis a la siguiente rotonda.
¿De quién es esta desmesurada influencia egipcia? No lo entiendo, con el montón de cosas y símbolos que tiene nuestra cultura, ¿por qué nos inspiramos en una cultura externa y además, muerta?
Isis también manifestó que no era sitio adecuado la rotonda de las canteras para edificar su pirámide porque además de deshonrosa, la destruirían los desbordamientos del Arroyo del Pinar porque sus orígenes, las canteras, no tendrían capacidad de retener las aguas, ese es otro castigo divino, el único arroyo que se ha desbordado en Alhaurín de la Torre, ¿los dioses se están vengando?, porque el Arroyo del Valle es normal que aumente su caudal, para eso está, pero el Arroyo del Pinar es un atentado contra la naturaleza y en estos días, y de forma prudente, se ha manifestado, tan sólo ha afectado al tráfico de camiones hacia las canteras, ¡qué casualidad!
Aunque este escrito lo hago como Moisés, que nadie espere que yo le saque de este cautiverio emocional. Yo no soy el profeta, yo tan sólo soy Manolo Porcel, el que está en todas las salsas como diría algún amigo mío.
M. Porcel 10-11-06 |