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EL Plan PIVE, el déficit de tarifa y el Cid Campeador | | Eduardo Saez Maldonado. 16.01.14 | |  En Santa Gadea de Burgos do juran los fijosdalgo, allí le toma la jura el Cid al rey castellano…* El otro día leíamos en la prensa que el gobierno destina 175 millones de euros en 2014 al plan PIVE5 de ayuda a la compra de automóviles. En general, todo el mundo está de acuerdo en que se mantengan estas subvenciones (llevan ya muchos años) que son necesarias para mantener un sector importante en la economía del país. Precisamente esta acción de intervenir en el mercado apoyando ciertas actividades que generan un beneficio general es una labor esperable en el gobierno. | Las subvenciones a la producción de energía por métodos renovables (eólica, solar…), sin embargo, no tienen tan buena reputación ya que han sido tradicionalmente demonizadas y (en particular con este gobierno) acusadas de ser las responsables del demoníaco “déficit de tarifa”, excusa perfecta para subirnos la luz tres o cuatro veces al año. Y eso que, además de que generan trabajo, tienen otros muchos beneficios más difícilmente cuantificables que no vienen ahora al caso. El otro día leí en internet cómo alguien intentaba explicar con un ejemplo ficticio dicho concepto, y me he tomado la libertad de coger la idea para imaginar una fábula que me ha aclarado algo las cosas: Érase una vez un gobierno que destinó 175 millones de euros de subvención a la venta de automóviles de manera que por cada coche que se vendía, el gobierno asumía 1.000 € y el vendedor otros 1.000 € para que el comprador se ahorrara 2.000 € en su nuevo coche. Pero la industria del automóvil le dice al gobierno que no pueden asumir esos 1.000 € porque le suponen una merma de ingresos insostenible, y acuerdan que este “déficit de tarifa” que ha empezado a generarse, se compensará con un impuesto especial aplicable a la gasolina, que se verá gravada con una tasa adicional del 10%, cargando así sobre los usuarios la ”subvención” estatal y la del vendedor. Pero resulta que este 10% de impuesto es insuficiente para recuperar lo subvencionado por lo que, tras estudiar el tema en profundidad y consultar con varios asesores y expertos, el gobierno decide empezar a subir al el impuesto adicional de la gasolina al 12%, luego al 15%, luego al 20%… Hasta que los ciudadanos de Burgos (que ya han cogido confianza) se rebelan contra el poder y se tiran a la calle (primero en el Barrio de Gamonal, luego en todo Burgos, y al final en toda España) a exigir que se hagan las cosas con algo más de sentido común y algo menos de poca vergüenza. Y es que por algo Burgos es la tierra del Cid Campeador.
*del Romancero español (anónimo) Eduardo Sáez Maldonado |
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