|
La huelga de basuras en Málaga parece que se acaba, pero el problema de fondo continuará | | Luis Fernando Prieto Pradas. 24.12.13 | |  El alcalde de Málaga ha anunciado esta mañana que hay un principio de acuerdo para acabar con la huelga de basuras que azotaba la capital desde la madrugada del pasado sábado. El enésimo pulso entre privilegiados que, como siempre, pagan unos ciudadanos que, por otro lado, tampoco saben medir su consumo para que el desaguisado en las calles no fuera tan mayúsculo. Por un lado, el Ayuntamiento, que ya se encargó de poner esto en manos privadas y que, por lo tanto, pierde cada vez más control sobre la contrata, aunque el impuesto bien que lo recauda y lo sube cada año con disimuladas congelaciones. | El alcalde quiere aparecer ahora como el adalid de los pobres quitando privilegios a los colectivos laborales que sólo piensan en sí mismos (bomberos, policía local, Limasa), pero en su momento fueron los mismos regidores municipales los que transigieron otorgando ventajas injustificables con respecto al resto de los mortales.
Por otro lado, tenemos a los Pilatos de estas fiestas navideñas, las empresas privadas como Sando, Unicaja, Urbaser y FCC que, como los grupos más duros de la mafia napolitana se metieron en el negocio de la basura, provocando más conflictos que en toda la historia de la contrata, poniendo la mano a final de mes, y mirando para otro lado cuando las bolsas de basura se acumulaban fuera de los contenedores.
No podemos olvidar a los sindicatos que, a tenor de varios autores periodísticos de la ciudad, han convertido esta enésima huelga en una cruzada política para ponerle la alfombra a PSOE e IU. Así cuando estén en el gobierno podrán devolverle favores. Y mientras tanto, ponen a De la Torre como el malo de la película para que la Opinión Pública no se acuerde de ERE's, facturas falsas, conseguidores y golfos por el estilo.
Y por último, los que parecen ser las víctimas, los ciudadanos, tampoco se pueden librar. En vez de madurar sus ansias de consumo, se quejan al son de villancicos mientras siguen acumulando mierda inservible en sus cubos de basura. Por motivos de salubridad, a buen seguro, sean los más perjudicados, pero también han de saber que somos todos los que hemos permitido la privatización, el juego chantajista de los trabajadores y los que hemos puesto la guinda al pastel con nuestro exacerbado consumo.
Y todo esto, en una de las ciudades más sucias de España, haya o no haya huelga. Lo dicho, esta noche todos brindarán con champán por un nuevo acuerdo... y en Semana Santa volveremos a hablar de lo mismo.
Luis F. Prieto |
|
| | <-Volver |
|
|