Hoy nos hemos enterado de algo nuevo y sorprendente por este medio digital. Ya me parecía extraño que arrancaran sin más los bordillos de la mediana de Pinos de Alhaurín, y esta mañana le decía a mi marido: “Algo malo nos van a hacer”. Pues sí, nos van a quitar los magníficos 78 árboles de la avenida Miguel Lachar, de más de treinta años, y nos van a poner en su lugar unas raquíticas jacarandas y las consabidas palmeras. Dicen ustedes que para ensanchar la avenida y dar mayor fluidez al tráfico, y que esto constituye una mejora, ¿pero qué tráfico necesita aquí fluidez?, si el problema verdaderamente grave que tenemos, son las altísimas velocidades que algunos coches cogen en la bajada de esta avenida, y que ha llevado a que en pocos años varios de estos vehículos se estrellen contra los muros de algún vecino. |
Ustedes dicen que los árboles los van a trasplantar, o sea que nos hace creer que no están sentenciados a muerte en su mayoría los 78 grandes árboles que tenemos y que dan sombra y refrescan en los cada vez más calurosos veranos. Ya han empezado la poda salvaje de algunos de ellos. Aquí no necesitamos mayor fluidez de un tráfico inexistente, la mayoría de nosotros podemos esperar un minuto o dos más en atravesar la avenida, si es que por casualidad nos encontramos con un camión o un autobús escolar.
Mienten de nuevo en sus razonamientos peregrinos y me pregunto el por qué. ¿Por qué este tamaño e inexplicable derroche de recursos del erario público en una actuación malsana e injustificada? Los árboles están bien donde están, ellos están contentos y felices de estar aquí y nosotros de que lo estén, así que no me importa que mi marido y mi hija tengan que irme a buscar a la cárcel, ¡pero si ustedes arrancan algún árbol va a ser conmigo encima! Estoy muy cansada de aguantar sus desmanes. |